martes, 30 de septiembre de 2014

MURMULLO DE LA AUSENCIA

Imagen cogida de la red




MURMULLO DE LA AUSENCIA




Allí, en mi tardía respiración, la ausencia de campanas, salvo el estío
extendido sobre el granito. Salvo el invierno amarillo en las vigas del aliento.
¿Hacia dónde se agiganta la alambrada de los minutos?
¿Es interminable esta sábana rota de las aguas, sal  y agonía?
Los grises se resignan a la calle de mis ojos: lo visible cede las telarañas
hasta ocupar todo el territorio de mi ciudadanía.
(En el ruego de la carne, los cipreses de la ropa y esos pedazos de desdicha
que tocan miedos y heridas.)
Hoy, ya no sé si soy culpable de la espina o es la espina la vestidura
de la ausencia, ese juego tácito de lo inextinguible.
En el desquicio, me despierta el metal de la noche…
Barataria, 21.IX.2014