sábado, 6 de septiembre de 2014

BOSQUE ADENTRO

Imagen cogida de la red




BOSQUE ADENTRO




En la antigüedad de la inocencia, el bosque adentro de la memoria.
Ahora tengo las certidumbres que antes no tuve: hablo de la medianoche
y su tableteo; hablo de la voz despierta tiritando en el frío.
Hablo de las centellas y la ciudad que escapa de mis ojos como un cuerpo
en fuga, como vos, cansada de un tiempo de ficciones.
Hablo de los lázaros estériles que andan en puntillas y en sigilo…
Todo es terrible en el paraíso terrenal del vinagre: los cansancios suelen
ser ávidos depredadores, o páramos o verdugos.
Cuando todo esto acabe y se anule el dictamen de los cadáveres,
tendremos bosque adentro,  toda la patria infinita en el entrecejo.
(Mejor que el paraíso, tu cuerpo hirviendo en mi aliento.)
Tras la rama alta del búho, siempre sabré del fervor del espejismo.
Barataria, 05.IX.2014