jueves, 25 de septiembre de 2014

SOFOCO

Imagen cogida de la red




SOFOCO




En los sedimentos propios de la noche invento los vacíos. Muerde el esplendor
del tránsito con sus minutos de tentación del arcano pájaro que habita
los entretelones del horizonte.
Salta la antigua voz de las manos y su herrumbre, la ciencia de las curvas
de este mundo, el culto a los fetiches y al mal de ojo que emerge de las palabras.
(Solo el despojo tiene sabor a gloria porque es consustancial a los puntos
cardinales; solo la ley del olfato nos da cuenta de la corporeidad inesperada.)
Uno reposa entre tantos sofocos como monedas invencibles sobre la hojarasca:
no hay imaginarios sin agobios, ni festín de sombras en el espejo
que no sean inquisidores disfraces de este viaje voraz de lo efímero.
Igual que la noche comestible del firmamento,
este no ser en los cansancios, (mañana abriré los ojos al presente para quitarle
la envoltura a la soledad. Dentro del matorral, bóvedas comestibles.)
Barataria, 23.IX.2014