martes, 16 de septiembre de 2014

CUERPO

Imagen cogida de la red





CUERPO




La noche sin nahual cubre tu cuerpo. El mismo muro como obligado
silencio: sobrevivo al caos de los sueños ¿A dónde va este presente
macabro, tu solo ser que me deja oscuro en medio de tantas páginas en blanco?
He vuelto a mi escritura después de lamer la oscuridad.
(Siempre supuse que en los sueños hay calabozos y ceniza, insomnios hondos
como un pozo macabro.)
De aquel cauce de palabra e imagen, solo quedan los signos dispersos
de la batalla, ese aliento soterrado en el espejo de la tristeza.
La muerte oscurece mi aliento: ya no quedan bolsillos para las palabras,
salvo las calles apolilladas del otoño y la ilusión gastada como una moneda.
Debajo del paraguas negro de la oscuridad, el universo sordo del escalofrío,
el reverso del azar, por si acaso, de la página carcomida del ala.
Nada ha quedado de todos esos días, excepto la maleza y sus migajas…
Barataria, 16.IX.2014