viernes, 16 de agosto de 2019

BREVE HISTORIA DE MIS MANOS

©Pintura de Leslie Avon Miller





BREVE HISTORIA DE MIS MANOS




Tu mano en la mía, juntos vamos hacia la noche y las cenizas.
Johannes Edfelt




Hay demasiada historia en estas manos que aún tengo
Manos que tiemblan para asir las distancias manos de mar profundo
Hay tanta agua encallada en mis ojos: dulce o salobre
tibia quizás a la orilla de la asfixia donde emerge la noche
A veces se desbocan en la piedra ciega del arrebato del viento:
vivo en un país despiadado aunque se nos venda en “marca país”
Alrededor la oscuridad filosa de los cuchillos hacia dentro
ronroneando en los costados de las víctimas en el cangrejo
de tortura del barranco como un diluvio que se enrosca
en la materia con una avidez de invencible desierto
Hay demasiada historia en la soledad de mis manos: en ellas fluye
la levedad del vilano pero también el rumor de la herrumbre
hay demasiadas grietas en mis manos: bullen las heridas del mar
las semanas innumerables de trabajo
Ellas también son memoria o un pájaro que quiere alimentarse
de la libertad no de la carcoma que nos dejan los sueños fenecidos.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Leslie Avon Miller

martes, 13 de agosto de 2019

CIERRO LA VENTANA DE LA NOCHE

©Pintura de Jeremy Mann, ‘"Una Bella Adagio"’, 2017






CIERRO LA VENTANA DE LA NOCHE




Cierro la ventana de la noche y leo sin demora las lecciones del cierzo: al compás del horizonte los ojos de la infancia y aquellos trenes verdes como abrigos apilados en mis sienes (debo suponer que los sueños también se estropean como la hoja marchita que cae sin posibilidad de resurrección) alma y cuerpo revelan la luz y las sombras de la distancia soy toda la ceniza en tus encajes sin explorar o el leve vilano sobre el manantial desembocado.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Jeremy Mann, ‘"Una Bella Adagio"’, 2017

sábado, 10 de agosto de 2019

PEZ DE SANGRE

©Pintura Antonio Gómez





PEZ DE SANGRE




Aquí el pez de sangre en la cacerola de la noche o el pájaro del grito en los renglones del cuaderno de los cadáveres cada vez las paredes despintan mis ojos por otros colores a veces es violento cada tropiezo frente al zumbido de la pobreza o los balazos que expiran en la garganta: el país cojea desde antes de mi infancia camas vacías y destierros en mi boca el nudo ciego que se extiende hasta las rodillas: ahora sé que los trenes cruzan toda esa geografía de casas fantasmas aquellos trenes que alegraban los domingos de mi infancia.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura Antonio Gómez

viernes, 9 de agosto de 2019

ME HABLAS DEL SUEÑO

©Pintura de Scott Naismith





ME HABLAS DEL SUEÑO




Me hablas del sueño como embriaguez de distancias y cercanías
(pero la vida no lo es mucho menos una eternidad)
Debes oírme cuando te reinvento en las tardes
lejos de los velorios que rompen la quietud sin remendarla
Debes cubrir el polvo de mi alma remediar la luz de las velas
cubrir cada harapo de mi sombra
Bésame aun cuando el crepúsculo esté desangrándose
Abrígame en la edad que inventamos (después de todo la vida
es sólo fábula o lamento o buen augurio o máscara)
Me hablas del sueño ¿se puede en este país soñar con la ternura?
De pronto sólo quiero recordar tus calles y los días de joven
espejo y aquella demencia de ser la misma carne en el fuego
Me hablas del sueño
Me hablas del sueño casi como una promesa de trenes o barcos.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Scott Naismith

miércoles, 7 de agosto de 2019

EN UN PRINCIPIO TUS LABIOS

Imagen Pinterest





EN UN PRINCIPIO TUS LABIOS




En un principio tus labios detenidos en los relámpagos rojos
del cierzo en el litoral dulce del absoluto
(bien lo sabía en tu mirada ofrecida en mi pecho de felicidad)
Era siempre como la lluvia primera reunida e intacta en la persiana
de aquel oficio de lluvia irrestañable
Sobre aquellas veredas la madera de nuestros cuerpos el cáliz
de tu sexo invocando el alba los portales colmados de pájaros
la promesa resplandeciente de tu danza venturosa de sonidos
la humedad rural de nuestras ventanas
En un principio lo supimos la demencia naciente de los ojos
en medio de la brisa la luz del pan y el pez de las manos suave
sobre tus pechos azules gigantesco como un salmo
(pero el país nos volvió oscuros razonablemente oscuros
en la mesa oscuros como el mimbre soles de un libro de ceniza.)


Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga

lunes, 5 de agosto de 2019

FILME DEL ESPÍRITU

©Pintura de Christina Dowdy






FILME DEL ESPÍRITU




Soy apenas una mueca que se afirma en la tierra una pared de desasosiegos circulares un envejecido tropel frente a los aprendizajes del cadalso.



Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Christina Dowdy

jueves, 1 de agosto de 2019

TRAVESÍA DE LA MEMORIA

© Pintura de Margit J. Fureder






TRAVESÍA DE LA MEMORIA




Es raro cómo se puede perder la inocencia de golpe.
sin saber siquiera que se ha entrado en otra vida.
Julio Cortázar [Rayuela]




Jamás hubo respuestas para sortear la penumbra ni para caminar
sin amellar la punta de los zapatos
Jamás es la misma historia aunque los asesinos sean los mismos
aunque la maleza cubra sus pómulos con pasamontañas
La historia se repite tozuda con nombre y apellido: ningún
argumento justifica la inmolación ni el galope tortuoso desvelado
de los cementerios clandestinos en un país aburrido
A veces somos desesperadamente inquilinos del polvo y el humo
Es difícil quitarse el vínculo pegajoso de la garganta golpeada
por la desdicha sin que deje de  notarse el despojo el hastío
insalubre de las manos la palabra miedo arrojada a las calles
A veces uno lamenta una lágrima en el umbral de los mercados
o en el niño que orina lo recóndito del desvelo
el amor que se interrumpe en la ternura de un pecho dadivoso
la bandera de neblina que se lanza desde los tedios
de una conferencia  de prensa en las horas matutinas
de la eyaculación a destajo de la piedra que nos recuerda
el zarandeo de lo insufrible de la hoguera hecha añicos
A menudo nos brota una lágrima amarga en el muro del país.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
© Pintura de Margit J. Fureder

miércoles, 31 de julio de 2019

TESTIMONIO SIN REPARO

©Pintura de Linda Coppens





TESTIMONIO SIN REPARO




Aquel ahínco de agua rozaba los resquicios de mis pies descalzos
Era entonces inmenso el mundo que me ofrecían los espejos
Mis ojos absorbían toda una vida: la vida honda que murmuraba
en mi copioso tórax de papel
Era también la luz del candil una dádiva que arrullaba mis sienes
en su urgente rama de viento y noche continua
Largos senderos de adustez rodeaban de infinito mi ropa pálida
Crecía pronto entre calles grises y manos yertas
Crecía como un tren de papel a cuestas de su ronquido
Crecía como un barco de sal en una lágrima desprendida del viento
Desde fuera claro el mundo era alucinante y profundo
desde dentro una luna de ceniza abrigaba mi tímido cauce
Un pájaro de piedra derribaba mi escalera: ese todo que uno ansía
como un salvavidas pintado de arco iris
Después sólo me quedé con el consuelo de las palabras
mirando la sombra de mi infancia la miel de los panales y el sigilo
de una aguja que se clava en la piel hasta hacerla inolvidable.

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Linda Coppens

martes, 30 de julio de 2019

SIEMPRE HE SIDO EXTRAÑO HABITANTE

©Pintura de Jean Charles Millepied




SIEMPRE HE SIDO EXTRAÑO HABITANTE




Siempre he sido un extraño habitante en este territorio de vastos
ojos: no hay fronteras y sin embargo nadie cobija un pecho
Siempre he sido como una palabra absurda en las esquinas
del horizonte o en el filo que grita al mismo tiempo
una palabra acorralada por la tristeza
una palabra que no es Ítaca sino un vacío de pestilentes osamentas
una palabra que se perdió en el antifaz del país una palabra
Siempre he sido ese ciego cadáver del desconsuelo
Una corteza de agujero al punto del llanto sin más música
que el vértigo que anticipa la deshora
Una moneda de moho cubre todos mis anhelos la miseria
que me escucha todas las tardes ciega al fin como el tiempo
El pájaro es un desierto equivocado en las pupilas de mis ojos
Estoy harto del embudo donde grita mi alma harto de mi pecho
húmedo de puertos harto del sonido que muere en mi intimidad
siempre he sido devoto de la espera de mi ignorancia
y del mar que despierta entre mis miedos y del presente que muere
a lo largo de mis vísceras: a veces el latido es un fraude
en medio de tanta zozobra…

Del libro: Metáfora del desequilibrio”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Jean Charles Millepied

sábado, 27 de julio de 2019

CIPRÉS DEL SUEÑO

©Imagen Pinterest





CIPRÉS DEL SUEÑO




Recuerdo un incendio de música
que corre a lo largo de los dedos.
Vicente Huidobro




En el ciprés insondable, las banderas del viento y sus dedos de niebla incauta. Ya sólo hay recuerdos en el ojo muerto de las funerarias, en el pez de los años que se alimentan del silencio. A veces de las distorsiones de la memoria o de las multitudes que sangran sus incertidumbres. ¿Qué sueños soñamos frente al crepúsculo de la historia, entre pájaros descompuestos en medio de la noche? Cada quien desciende a los versículos de su llanto, o a las postales con cara de catástrofe. (Alguna vez nos empinamos al fuego con estridencia inapelable y ahí, la humanidad ciega pudo morder la hoguera, aquel caracol ahogado en el aroma de la lluvia.)

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Imagen Pinterest

viernes, 26 de julio de 2019

PÁJARO MISERABLE

©Pintura de Franz Kline





PÁJARO MISERABLE




Nadie impedirá que un alfiler se clave en la eternidad
Con nuestra propia carne
Vicente Huidobro




Uno tiene que estar ciego para no ver la oscuridad que se cierne como una oruga en la carne. En el alfiler onírico de la vigilia, el abismo dialoga con las pesadillas al punto de desamarrar los golpes de conciencia. A veces resulta miserable el aullido que nos devuelve el oleaje de lo lúgubre. Del pecho brotan jaurías de deidades y profanaciones en las que se construyen feroces eternidades. En el infinito de las esferas de lo lóbrego, la materia en cuya esencia se reprime la luz. En el epílogo del aleteo, el pájaro que estalla en al rosa indemne de lo que fenece.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Franz Kline

lunes, 22 de julio de 2019

ACUARELA

©Pintura de Sienna Yvette Benecke





ACUARELA




De la noche cae otra noche
Sobre la noche del vacío
La noche lejos tan lejos que parece una muerta que se llevan
Vicente Huidobro




Desde siempre acumulamos vacíos de oscuridad sin decirle adiós
al ahogo innumerable.  Y al mundo inevitable.
En el espejo de azogue, la tinta derretida en los andenes
y los promontorios de soledad en la bolsa de la camisa curtida
de las lavanderías. También en la aparente quietud de las horas.
En una gota de agua sepultamos los follajes
y revivimos los muertos que ha acumulado el páramo.
Siempre somos noche en el cuchillo ciego de la luz:
a veces parece locura la mancha desmedida de las poluciones
que se duplica en el infierno de las calles.
Nuestros zapatos se fundan en la destrucción de las semanas,
en el anonimato de piedra de la violencia,
o en el búho que cobija de esplendor a la noche.
En la distancia se desploma el pez de aire de la piel premonitoria
del zodíaco. Cae la hoja de desnudez de los brazos
y el espesor del bosque de ceniza en el latir del aire del poniente.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Sienna Yvette Benecke

sábado, 20 de julio de 2019

TEMPESTADES DEL CUERPO

©Pintura de Antoni Tàpies.





TEMPESTADES DEL CUERPO




…el demonio de la tempestad tendrá los ojos marchitos
y los cabellos cortados
Vicente Huidobro




Siempre hay episodios oscuros en la leyenda del desvarío: una tempestad de vértigos fabula en el atajo traslúcido de los espejos. Junto al costado de los sueños, la perplejidad fantasmal de los cuchillos, la escarcha que nos deja la saliva, o las trampas del nudo ciego que ahoga el plumaje. Ante el brebaje de sombras en el pocillo azul de la leyenda, no nos queda sino una lágrima de letargos al trasluz del íntimo insomnio. Sobre la maleza del vaho, el caracol roto del Paraíso. El edén disuelto, marchito en la aridez de la boca.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Antoni Tàpies.

sábado, 13 de julio de 2019

ANGUSTIA EN MARCHA

©Imagen Pinterest





ANGUSTIA EN MARCHA




Junto a las angustias en marcha de la vida
Las ropas blancas se secan día y noche
Vicente Huidobro




Junto a las angustias el pájaro atormentado en las calles. Arden las ropas en los fantasmas que se acrecientan en la garganta, esos que besan la ceniza de los cementerios como pequeñas libélulas. Ante la voracidad de la hojarasca en tanta intemperie, me quedo con mis gestos de rechazo a la violencia. El mundo es un espejo desordenado donde cada día aprendemos a vivir. Al otro lado del cristal de la miseria, la invención de las esquinas del día.


Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Imagen Pinterest

martes, 9 de julio de 2019

PERENNIDAD ROTA

©Pintura de Zac Woodiel





PERENNIDAD ROTA




El invierno viene de aquel cementerio
Entre las nubes se quema un pájaro
Vicente Huidobro




Huele a cementerios ahí donde el hambre es fértil y el mundo una perennidad de vísceras rotas. En el anís intemporal, los estantes del invierno y su universo de cirios nos parecen pequeños. El miedo desata sus tahúres y desastres frente a nuestras narices. Todavía el ojo recuerda las miserias de la muerte y los golpes terribles  de la huida. En las cobijas del cielo, la claridad depuso sus barajas para dar paso a este reino de postales engañosas. Juro que cada día recojo los pedacitos de humanidad que todavía quedan en el tile del quinqué.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Zac Woodiel

miércoles, 3 de julio de 2019

ETERNIDAD DEL INFINITO

©Pintura de Mark Rothko





ETERNIDAD DEL INFINITO




Y ese mirar que escribe mundos en el infinito
Y esa cabeza que se dobla para escuchar un murmullo en la eternidad
Vicente Huidobro




Hoy me despojo de las palabras y el espejo, de los cestos de basura con sus escondrijos, del mundo de antes y del de ahora: miro la lágrima que desemboca como una maquinaria y pienso allá, en un mundo sin huesos, en una eternidad salpicada de rocío y no de odios. Sólo se necesita un poquito de humanidad.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Mark Rothko

lunes, 1 de julio de 2019

ORFANDAD EN EL DESTIEMPO

©Pintura de Odilon Redon




ORFANDAD EN EL DESTIEMPO




Contempla al huérfano que se paró en su edad
Por culpa de los ríos que llevan poca agua
Vicente Huidobro




En la orfandad de extrañas ropas, el río amargo de la desnudez. Y esos espectros de la edad que nunca culminan en la almohada. Partimos de la humedad seca de las aguas, a otras intemperies, donde tampoco hay alacenas, ni un buen recuerdo. Somos víveres de barro para extraños museos, futuro de un ángel sin respiración, dientes de calles donde se esconde la profundidad del tiempo. Hoy, no sólo veo despojados mis brazos, sino palabras con humeantes cementerios.

Del libro “Estación Huidobro”, 2019
©André Cruchaga
©Pintura de Odilon Redon