jueves, 23 de marzo de 2017

AVARICIA DE LUZ

Imagen cogida de Printerest





AVARICIA DE LUZ




En la sordidez de luz la abundancia de sombras: los amarillos silencios de las paredes y su forma obcecada de buscar la eternidad en la almohada el río de fuego y su boca de exhausta orfandad siempre los ojos sumergidos en el mundo ensanchados los escondrijos del viento ahí en el dintel de las inmolaciones ahora son todas las noches en el último sollozo toda la confusión rota de las campanas en la madrugada los jinetes agudos del tiempo el torpe páramo que zumba en los ijares —sé de todas las grietas y el apretado infinito del polvo donde retozan perros y sepultureros sé del pellizco mortal y del gusano que se complace en mi carne alrededor de mis costillas el absoluto devorador de los féretros: el abismo y su diálogo entre rejas

(Siempre hay razones para escupir ciertos altares todos los vacíos poseen semanas sin calles y ventanas de imprevistas heridas en alguna colilla todo el aliento esgrimido los deseos el jadeo la queja el descaro de las redundancias del espejo todo los improbable de los epílogos: al final la rima asonante de las poluciones y ese viejo oficio de la pila bautismal allí en tu vértice las palabras mojadas de tus congojas)

Ahora ya sin luz sólo el instante de cada palabra dicha junto con sus extravíos y negaciones existen espacios que uno nunca ve: los silencios y sus abisales bocas crucificadas las puertas y los umbrales torcidos del día

En el abrigo de la oscuridad sólo la danza del deletreo, el altavoz apagado de los ataúdes el golpeteo de la avaricia la ebriedad de unos brazos lóbregos al punto de ahogarme en su cerradura de fuego
Barataria, 02.II.2017

martes, 21 de marzo de 2017

BRUMAS CARCOMIDAS

Imagen cogida de la red





BRUMAS CARCOMIDAS




De cierto que son horribles las osamentas en las fosas nasales horribles las incógnitas del espinazo voraces las ventanas ecuestres de mis ojos implacables los manuales de cementerios en mi aliento urgentes los fuegos del infinito que uno acaba haciéndole cuadritos al horizonte pintándolo de sollozos de almas puras y enredaderas —en los animales sacrificados del costado alineo mi escritura a los clavos de olor y forro de fármacos la pared o el espejo ese otro rotundo infinito masticable todas las penas se me acumulan en las poluciones se aglutinan los tóxicos fermentados de excusas de a poco las rebanaditas de olvidos y la terrible algarabía de moscas y los clásicos decorados de la insidia quiero firmar un nicho como la paz con todas las aguas verdes de las cabuyas con toda la tierra esquiva de mis zapatos —(vos casi beata mordiendo mi petate los sintagmas de las uñas el ruidito de pánico  cuando la navaja hechiza todo lo postmoderno que tienen las lítotes en los codos a veces uno mata la alegría con los dientes nunca los tejados tienen esa larga dimensión de la lengua ni es monumental la inocencia desvelada en el cuentagotas del gateo)

Uno se ríe de la náusea y los ridículos de la forma extraña que tienen los pedazos de la historia nuestra uno quiere lavativas para los pájaros de la herrumbre y tornillos para asir las nubes celestiales después de todo el humo no cesa se enreda despiadadamente en la cresta cavernosa de las ojeras en el fondo nos salpican los gritos de las ramas y esa otra lluvia irreparable del sonambulismo

(Es sólo cuestión de tiempo para lamer tu ombligo y hacer cometas en los eucaliptos y quitarle el hollín a la tristeza)…
Barataria, 30.I.2017

lunes, 20 de marzo de 2017

HORAS CONTADAS

Pintura de Paul Klee





HORAS CONTADAS




Ya estoy acostumbrado al territorio de los desasosiegos a esos lugares donde no se sucede la claridad: la celda hosca y fría la carcajada acuosa del reloj el grito desclavado de los megáfonos los tobillos ensangrentados del polvo y esta suerte de urgida tristeza todo parece impávido frente a los pájaros duelen los sermones de las bacinicas en las diéresis de las paredes morimos de esdrújulas en los moscardones igual sucede con el moho de la barbarie mientras uno se abrocha el aliento desesperan los escupitajos de la esperanza y las semanas de diccionarios en el sollozo y los domingos en las esquinas de las tumbas me confunde el nido de humo del tabaco y esta felicidad ávida de hormigas y esta secreción seminal de multitudes en el ayuno siempre las horas encuentran sus aguas móviles en el hipérbaton en el gruñido de saliva de los apóstrofes duele esta suerte de fósforos que se rehúsan a los tobillos: en los ojos las horas incoloras contadas del escalofrío sobre la hojarasca (siempre hay sed en los brazos aun cuando el olvido sea enorme siempre hay arrugas en esa otra ventana de los olvidos y hay también nombres que nos arrinconan hasta quebrar nuestra respiración: se muere de caminos se muere de fotografías se muere de preguntas e historias de taburetes ciegos se muere en dosis pequeñas de espinas se muere de rodillas cansadas y de llaves y puertas y deudas de alegría)

Después del tiempo el apuro de los desmoronamientos y la memoria:

la tierra de la última suma el silencio oscuro mamá allí con su pecho oprimido
y su mirada salpicada de árbol…
Barataria, 28.I.2017

sábado, 18 de marzo de 2017

EXTRAÑA CONVULSIÓN

Imagen cogida de Pinterest





EXTRAÑA CONVULSIÓN




En el pulmón de la niebla ese cuerpo vivo de las pupilas: ¿A qué audiencias atiende la noche? ¿En qué hacinamiento de mazmorra el júbilo y la reverencia? Cabecean pulverizados los jeroglíficos del aliento las moscas de saliva del rocío y su extraña convulsión de gruñidos al pie de los horcones el mapa de medianoche sin estrellas y sin brújula —(solo se escucha a lo lejos el alma errante de los aullidos y el abrazo furioso de las brasas y la mordida apretada de las asperezas)

Inmóvil allí en los agujeros de mi infancia sordo el golpe de la deriva húmedos los mecates que desandan los olvidos el camino de fuego

En el crujido de los chiriviscos justo los alfileres de la duda justo el tropel
en mi dentadura justa la tiranía de mis deseos rezagados

Odio este vestigio de niebla debajo de mi cobija…
Barataria, 26.I.2017

viernes, 17 de marzo de 2017

ANILLO DEL PRETÉRITO

Imagen cogida de la red





ANILLO DEL PRETÉRITO




Un día (cómo explicarlo) resulta un revoltijo de afonías sé que ya no tengo razones para naufragar ni ocultar la tempestad de la locura y los recuerdos las fisuras son esa otra desnudez con la que jugamos la esperanza y los olvidos

—Vos encerrada en el esqueleto de mis suspiros a golpe de noche te abrís hacia mi cuerpo de verano y páramo de sordos vientos de ciudad llovida ante los párpados del árbol que gira desdoblamos  las ráfagas del aliento

(En los lamparones de mi nostalgia solo el taburete derribado de la alegría y ese redondo eco de la hojarasca

y ese gusanillo del luto no exento de tu corporeidad)…
Barataria, 25.I.2017