martes, 9 de septiembre de 2014

TIERRA DEL ENTRESUEÑO

Imagen cogida de la red




TIERRA DEL ENTRESUEÑO




Es casi gemido el ojo puesto en el laberinto de todo cuanto descuaja
lo vital: vos sos la tierra del ensueño, el lavatorio de la tinta en la conciencia.
Nadie más puede entender este largo invierno de la sangre.
En el odre prolijo del desangramiento, las mismas preguntas de siempre
que descienden a la noche, el enjambre del pálpito, acaso también la rendija
del aliento que seduce los cabellos.
¿Quién nos dio esta fiebre de sibaritas para luego estremecernos
en el vertedero del frío y los recuerdos? ¿Qué absolutos nos condujeron
a esta penuria donde el desamparo crece como un crucifijo?
Abro la aldaba interior de la escritura, solo para trazar pájaros amarillos.
(Por si acaso, pienso en los trenes, en los rieles que pernoctan en las palabras,
pienso en las alas sin nudos y sin amenazas,
pienso en la hogaza de música que habita en tu ombligo,
pienso en los dientes aferrados a la brasa de tu sexo: nuestra fosa común
está debajo del escombro.) Habrá días menos atroces a las manufacturas…
Barataria, 09.IX.2014