sábado, 27 de septiembre de 2014

CALLE VACÍA

Imagen cogida de la red




CALLE VACÍA




En la lengua del alba, la calle del más allá late con venas rotas y altares
redondos como la zozobra. Ya no hay aguas para nadar, ni días de trenes
con estaciones, ni paredes con ventanas que abriguen árboles.
Camino en medio de tantos zapatos vacíos.
Camino en medio de jaulas sin lavabos, (se acaba el sol y los espejos.)
El disparo de la muerte cae sobre las mochetas (recuerdos y voces)
de la mitología amarilla de las telarañas.
Nada es ya cierto, salvo los dedos colgando de un calendario fenecido.
Ahora tengo tantos nombres enterrados que debo construir con cierto apuro
mi propio cementerio: vos, aquí, en los corredores de mi aliento, junto
a las calles vacías de mi sombra, subiendo al camposanto de mis brazos.
Después del disfraz del amor, construimos con fervor nuestra muerte;
luego, cabalgamos sobre el sudario, ya sin trama, la perpetuidad de la cacofonía
y los chiribiscos del horóscopo colgando de la saliva.
Barataria, 24.IX.2014