domingo, 14 de septiembre de 2014

RELECTURA DEL TIEMPO

Imagen cogida de la red





RELECTURA DEL TIEMPO




También nuestras mañanas se hicieron noches en la pantalla del horizonte.
He regresado solo y ciego al fervor de la entraña: dondequiera hay monedas
amargas en los puertos, (siempre me sorprenden las calles con ese fuego
incomprensible de lo humano);
intento cualquier cosa para no verme en medio del hollín, en ese ojo
de la sábana vacía, en los crímenes que le dan cansancio a mi aliento.
Ya no tiene sentido la mendicidad sin comensales.
De nuevo el día se hace huraño en el sueño. ¿Es posible cruzar la realidad
en medio del estiércol, solo el abanico de los itinerarios?
Vuelvo a la ceniza del olvido, ¿quién lo diría? —Aquel frío está así:
con ojeras profundas, con miedo a las mismas relojerías desconocidas…
Barataria, 14.IX.2014