domingo, 27 de noviembre de 2016

SIMULACIONES

Imagen cogida de la red





SIMULACIONES




Un sombrero en el aire es un juego perenne de alas. Siempre jugamos
a transcribir los olvidos y en ese modo de ser, las tempestades no eludidas.
Andar solo y entre ausencias resulta difícil: algunos lo hacen con muletas.
Siempre voy errante. Ya hace bastante tiempo de esto.
Escribo mis extravíos con los brazos abiertos, si sólo hubiera brazos,
no rocas alrededor del aliento.
Si solo aire en vez de tantos murmullos agrietados.
Hay tantas fisonomías ennegrecidas por ese vacío de alas de los murciélagos.
Sobre los huesos de cada relámpago, la humedad tenue de las tumbas.
A menudo los espejos cuelgan sus simulaciones en un hilo de ceniza,
o en las bocas rotas de apretadas axilas.
(Lo cierto es que hoy o mañana todo se deshará, aun el silencio transformado 
en polvo o ceniza, aun la geometría de la espina en el ojo ajeno.
Mientras uno no muestre lo que es, será la ausencia la que nos golpee la cara,
o vuelva íngrima la falsa escritura de los muertos.
Únicamente la vida es fugaz, no así el dolor, la lágrima plegada a la desnudez.
Las aguas fingen superficies amarillas y castos sueños.
Yo me quedo aquí junto a la hoja de la intemperie: repaso cada uno de mis fríos;
me quedo con lo que el destino me ofrece.
Mi alma guarda desde dentro el necesario equilibrio.
Me resisto a comer lo que no trabajan mis manos: alguien festejará mi extravío.
Ningún  poema es suficiente para excavar la lucidez)…
Barataria, 25.IX.2016