viernes, 30 de junio de 2017

IMPUDICIAS

Pintura abstracta cogida de Pinterest





IMPUDICIAS




Se me encorva el aliento en medio de tanto granito en mis zapatos el golpe de los dedos es como un desdén rotundo un ojo manchado por los cuerpos abandonados en algún lugar del recuerdo para reconocer cada sendero me basta el sueño partido de una lágrima las fieras axilas de los armarios el muñón del alba con su dolor todavía: alguien trafica siempre con el semen del destiempo y el hollín desalmado de las promesas no hay sendero más cruel que los pezones derretidos por el desamparo y la melancolía nadie es un tren en medio de tantas puertas cerradas y esquinas sórdidas vengo de los grandes ojos de la herrumbre y nosotros diminutos y extensos de amargura en el traspiés las estatuas frías de los golpes todas las noches con un sonido repugnante en la garganta todos los trapos de la semana en anarquía vuelvo desde la intimidad de mis ahíncos al irremediable musgo de los litorales a susurrarle a la desnudez el devastado jornal de los asesinos en el declive de la desmesura se pierde el rostro y hacen falta piernas: llueve con vehemencia en la sombra una avalancha de objetos circuncida los ojos de madera de los féretros hasta tocar la indecencia no siempre hay forma de salvarse frente a las matracas del infierno tampoco cuando copulan de tristeza las aceras entra la noche con su amorosa neblina: a menudo la ceniza sólo se reduce a los adioses o a la arenga impronunciable de los ijares uno cavila pretendiendo encontrar la simetría en el cuervo melancólico de la medianoche: en el nudo del tiempo la tormenta de los burdeles y el humillo quemado de los amantes hacen la diferencia supongo que en ningún otro lugar son necesarios los afrodisíacos y los dulces de menta del infinito
Barataria, 2017

miércoles, 28 de junio de 2017

DESFACHATECES

Pintura de Wassily Kandinsky





DESFACHATECES




Y sin embargo ¿en qué sitio palpita la ternura? ¿En qué oscuridad intransitable los paraguas la hora irremediable del aliento? Siempre caminamos a través de ese follaje gris del olvido sin que el tiempo deje de ser suicida en la cercanía del pájaro enroscado en la hoja de cierzo aparecen las humedades endurecidas: sobre el cuenco de las manos los rastrojos y la canícula que derrama sus hervores a mis espaldas los goznes del vacío y el repentino galopar de los párpados y aquellas palabras nunca dichas como una herida encendida de sombras claro que todo es incierto en las aguas movedizas del espejo: sobrevivir en los párpados es haber roto el telón de las semanas y el eje de la herrumbre siempre duele el follaje en una piel imposible bajo las escaleras arremolinadas del aliento ensombrecido de cuerpos fatigado de paladares en desuso alrededor de la última luz de los ventanales las linternas de los viejos aturdimientos: la noche atraviesa la garganta como un cáncer inenarrable mientras hilvano los últimos estertores sobre el petate coagulado en mi espalda  —todo en mi es caos y calamidad: el pudor escurre en mi desfachatez y crece como extraña raíz así pues solo vivo mientras dura el sueño gira la estatua de la lejanía en medio de tantos nombres abandonados por la memoria alucinan los desmedidos cielos de la garganta me quedo no sea que la calle deje de pronunciarme me quedo no sea que las habitaciones se hundan en mi pecho como dardos me quedo con el lenguaje del escombro de los sarcófagos: desnudo en la precariedad los quinqués destilan lágrimas amarillas…
Barataria, 2017

lunes, 26 de junio de 2017

TRABAJO DE LA DERIVA

Pintura de Fernando García Ponce, cogida de Pinterest





TRABAJO DE LA DERIVA




Al fondo de la sangre hay eternidades inundadas de sueños: todo lo humano nunca deja reconciliar los ojos siempre es la suma desbordada de lo pétreo que aun preserva la vigilia el rostro irremediable de la lluvia los retratos de familia descoloridos por el tiempo quizás aquellos senderos de polvo duros al contacto con las ojeras conviene ahora afrontar todas las cerraduras los exilios de hastío a los que uno está sometido releer sobre el filo del puñal los viejos afanes de las parábolas y las fábulas lo despiadado que resulta el resplandor en una reja oscura describir la sensualidad de un rostro infame morder religiosamente los discursos del gobernante de turno y su bien amada lengua de deseos mientras se piensa en la ventura de los buenos designios el mundo es una diversión para arrojarse en la rueda de caballitos o repetir de memoria la mímesis solo es cuestión de tiempo para encajar bien los colmillos desde luego los impulsos anegan de lluvia esa agua ahogada en la autoinmolación: con todo se acrecienta el hambre y se desploma la pluralidad de las ideas detrás de la ceniza hay una maquinaria que permea la conciencia más allá de cualquier despojo y lo gastado del grito tenemos una joya limpia muriendo a pausas una eternidad casi astronómica un cálido cielo de planicies…
Barataria, 2017

domingo, 25 de junio de 2017

ANFITEATRO

Pintura de Gerard Richter, cogida de Pinterest






ANFITEATRO




Es difícil recorrer la ruina de los sueños y juntar en un solo respiro todas las dudas y las lluvias continuas de las semanas atreverse en rigor a gozar los desvelos la rosa desmayada de la brasa y el anfiteatro del frío:   como una llama inextinguible la sed nos escucha hasta un tiempo derramado de disueltas palabras a veces no es el espejo sino la piedra la que nos espera en la otredad y nos devuelve al tiempo andado en algún lugar de lo remoto se escucha el sabor amargo de los gritos y el fermento de las ondulaciones de la historia: hay muchos golpes de pecho como algunos manuales en desuso: odio cierta retórica con brazaletes y toga y las desgracias de nunca llegar a la tierra prometida: a diario me encuentro con la avidez del emporio y su espectáculo casi poético nada ha cambiado (salvo los actores) desde aquel verso de Pedro Geoffroy Rivas: “Hoy la patria es un amargo dolor inexplicable” es como si cada una de las huellas se hubiesen petrificado en la gota de semen de la oscuridad pero la Patria es la dura lágrima de mi rostro el árbol de mi asfixia el monólogo dondequiera que esté enjaulado el último de la fila del Paraíso (todo esto se puede leer en la envoltura de plástico de los periódicos)
Barataria, 2017

sábado, 24 de junio de 2017

FILTRACIÓN DE LO INSOMNE

Pintura de Gerhard Richter, Imagen cogida de Pinterest





FILTRACIÓN DE LO INSOMNE




En esta infancia sin juguetes invento mi propio pasado: invento lo vivo para desafiar la melancolía me salgo de las cloacas y de esa enfermedad asexuada de la Esperanza creo que sólo es cuestión de tiempo para calmar la indiferencia de la proximidad romper las palabras de la zarza derrumbar o renunciar a los ídolos a esa humillación repetida a la que nos someten los vacíos las inscripciones de la pesadumbre en los esqueletos los dibujos animados de la ponzoña no es extraño un sudario o una escalera de telarañas para subir al cielo y conquistar esa armadura indivisible: el suicida siempre elige a su víctima entonces la muerte no es algo comestible uno se puede adiestrar en su retórica cobrar vida de zopilote o de cadáver las ambigüedades son múltiples y hasta donde sé carecen de antídotos miro el torpe vuelo de las moscas en derredor mío jadean desde siempre en mi ventana leen las aceras donde mudamos de piel transitan y sobreviven en la madriguera de la lluvia (Debo confesar mi ansiedad y esta locura desmedida de apedrear el infinito descubro que soy lo que no existe y aun existiendo no existo en los extremos inasibles de las degolladuras el presente siglo desafinado en la salmuera supongo que todas las palabras se hacen de olvidos del espejismo incesante de los anzuelos o del monólogo aquel cuando alcancé la adolescencia y el dolor se hizo como otra mano en mi cuerpo)
Barataria, 2017