sábado, 10 de enero de 2015

INCANDESCENCIA DEL LENGUAJE

Imagen cogida del blog, yelmaresazul.blogspot.com





INCANDESCENCIA DEL LENGUAJE




Son incontables los cuerpos que hunden su lenguaje en la profundidad
de los termómetros: apaciguad el lenguaje en la herida horizontal de la puerta
del fuego donde el sopor se viste de búho,
y la realidad se confunde con las pestañas desnudas de la niebla.
Vomitad el lenguaje frenético y la histeria que rechina en los dientes,
coged el vértigo de las ventanas,
morded las palabras desertoras del crepúsculo, el lenguaje ahogado en el jadeo
de los murciélagos, morded el tren de la fiebre que produce el suicidio,
el asesinato imprudencial de los ombligos,
las teorías congeladas del falo suicida de las viejas retóricas,
los rencores del amor perdido en los centímetros feroces de la sequía.
Romped el lenguaje anclado en los retretes del modus operandi.
No hay más tregua para manzanas y serpientes: ya es clisé la melancolía
del fin del mundo, pero circula como el zumbido del hambre de los crímenes
oxidados del sonambulismo. (Ante el lenguaje de la piedra, el impúdico génesis
de los siglos, esa historia sexual que trafica con nuestra conciencia.
Alégrate, si quieres, junto al lenguaje huracanado de cinismos y cadáveres,
en el siniestro galope del río del alma y sus intoxicados guantes.)
Barataria, 09.I.2015