viernes, 30 de enero de 2015

CUADERNO DE PIEDRA

Imagen cogida de la red




CUADERNO DE PIEDRA




En el cuaderno de la piedra, cava el ojo su corteza de búhos.
Goya en los toros salvajes de cazador diurno de raíces: sumidas, luz y frente
en la tierra rumorosa de las sombras.
En las regiones del entresueño, los dientes donde el cuervo ensucia las bóvedas
del día. Torpe el dolor desnudo que invade cuanto de blanco tiene la desnudez
derramada en el zumo del aliento. Debajo de los pasos, quedan los espejos
y el ojo húmedo que convoca ríos.
(Si algo es firme, la movilidad del calendario y su historia de reemplazos. Se vive
a la luz transitoria de las palabras, pero no hay garantías de infinito. Quien vive 
en la roca, los ardores afilados del combate y los nombres insepultos.)
En cada hoja escribimos los proyectiles de los pájaros.
En cada alambre desparramado de la tinta, se abre el pez del aliento
y ese braceo silábico de la sed.
En cada puerta del grito o el silencio, tantos abismos como palabras: la dureza
no nos hace un cuadro sinóptico del mundo y sus parpadeos globales.
Barataria, 12.I.2015