miércoles, 15 de octubre de 2014

NOSTALGIA DISPERSA

Imagen cogida de la red




NOSTALGIA DISPERSA




En la sábana de las antorchas, los huesos dispersos de los mástiles.
Los ojos anhelan la sencillez de las alas, la embriaguez de las sirenas.
Coloreo todas las dispersiones del delirio.
En la sal del origen, los días siempre ascendiendo hasta el cuello.
Solo pienso en el filo del fuego y su huella de invisible albedrío, en los nichos
líquidos del témpano y los ayunos al pie de los arbustos.
Esta vez todos los objetos sucumben en la avidez del alambique.
En las mochetas del cielo, los espejos diluyen el jardín de las nubes.
Sobre la superficie de las sombras el recuerdo del tejado con tus muslos
prestos al grito: era mi refugio donde saltaba el arcoíris,
sus solapas quemadas de tabaco.
Por cierto que nunca hubo última vez: jamás el vendaval deshizo las ventanas
solares del largo camino de aserraderos. Los brazos siguen allí, como postigos,
sobre la viejas vigas del tabanco. La ciudad es tortura en mi voz.
El sueño, sólo un instante en la arcilla del día.
Barataria, 11.X.2014