domingo, 24 de agosto de 2014

SOPLO MORTUORIO

Imagen cogida de la red




SOPLO MORTUORIO




Cada vez las noches en la proximidad de la madera como un sudario
sin atajos. ¿Quién hila estos violentos hilos de terror?
¿Quién, Lautréamont, Vallejo, Salvador Espriú, quién? —Espléndido el abismo,
lo impalpable del sonambulismo en la fugacidad última del cuerpo.
En la calle siempre añoro la ternura del viejo paraíso sin sus albedríos;
persisto en las palabras de siempre y sus párpados amarillos, en la orfandad
ávida de los amantes, en ciertos recuerdos de confundida habitación.
Asciendo al cenicero de mi propio espejo: ¿existe la redención sin sudar
de las hamacas? ¿Son infalibles los símbolos mortuorios para las violentas
bestias de las aceras? —En la agonía, la salmuera cae desnuda,
de golpe como la lengua engusanada de la fruta del calendario.
Nada he de amar sin la crueldad de la muerte…
Barataria, 23.VIII.2014