martes, 26 de agosto de 2014

CAMINO

Imagen cogida de la red



CAMINO




Camino pese a toda la breña de las semanas, pese a los chiriviscos
que pueblan los zapatos. Jamás le he tenido miedo a otros silencios,
pero sí a los míos. Tiemblan como un despertador las alboradas de saliva.
A veces es tan frágil el paraíso que uno sólo piensa en las huidas.
Al borde de los fierros de la bocacalle,
las siluetas infames de los muros, la horchata rancia, líquida de las heces
de los pájaros y el ojal del sepulcro que no da para tanto escombro.
Entre el universo del enjambre y el galope, el vía crucis victorioso
del precipicio, las matronas sosteniéndose en el cordón umbilical del eclipse,
la piedra que muerde la desnudez de la aurora.
(Ya no importa el silencio en los barrotes de los ojos: siempre voy ciego
como Diógenes en este laberinto de pústulas. Dejo que cruce el bullicio
sobre la herida y que otros cicatricen en su cacería.)
Barataria, 25.VIII.2014