jueves, 14 de agosto de 2014

PASOS

Imagen cogida de la red




PASOS




Hemos caminado tanto, que ya olvidé todo el litoral extraño de los puertos.
Mi edad, ya es otra edad que no cabe en los testamentos, ni en un cofre
de penumbras, ni en uno de esos perfiles proverbiales del FBI.
Aprendí de los paisajes extranjeros de mi aliento: derribé horas de muros,
y la orgía  de los castillos de naipes (ante el desdén, nunca se agacharon
mis párpados, ni acudí a las cosmogonías del complejo de barrotes.)
Todo es a fin de cuentas, camino.
En lo  profuso también está la fragilidad del matorral amarillo de la palpitación.
Ya sobre el imperio de las cronologías, las hojas desechas del paisaje,
y hasta el cascajo de la duda como visibilidad de lo grotesco.
Hoy solo recuerdo algunos travesaños de los puertos: los caminos están
hechos a capricho de los pasos. Una mancha de pájaros muerde la sed.
Barataria, 14.VIII.2014