jueves, 12 de noviembre de 2015

VIEJOS DÍAS

Imagen cogida de la red




VIEJOS DÍAS




Tras la harina consumada de los días indelebles, el desvarío líquido
de las celosías, el tabanco con sus murciélagos inextinguibles: allí, los viejos
días como una vena abierta colgada de los mástiles.
A menudo es locura el despojo de los recuerdos, esa neblina, de pronto
miserable en los sentidos.
Con toda la herrumbre en la almohada, no existe moneda que evite la tortura,
ni atrios para levantar nuevas efigies…
Barataria, 02.XI.2015