lunes, 23 de noviembre de 2015

INVENTARIO DE HOY

Imagen cogida de la red




INVENTARIO DE HOY


A Pere Bessó, poeta, traductor, amigo.


Rezo porque estamos sobre andamios endebles, cegados por recuerdos
y desnudos como cualquier ciudad aledaña a un prostíbulo.
Unos tras otros los recuerdos en el ascensor del envejecimiento: uno sabe,
—sin truculencias—, que resulta impensable esta cofradía de lodo ecuestre
en el que cabalgamos casi con rigurosidad doméstica.
Crujen las aguas sobre los días difuntos: duele la sombra del país.
En la carcoma de la ventana el alma extenuada de la madera, los focos grises
de la sospecha y el cuchicheo de sombras y paredes.
Al otro lado de la calle o la ciudad, el espejismo de los barrancos y su forma
de vida: San Miguelito, La Bermeja, sombras colgando de la memoria.
Supongo que aquí llegó el paludismo y las enfermedades venéreas,
pero no la felicidad con sus amaneceres legendarios.
Ya se han ido casi todos los amigos y sólo van quedando los comensales
de la usencia, las sombras desteñidas en los lavatorios, la cara de algún actor
de la farándula de Hollywood.
Tenemos una mezcla de sueños, desalojos y estrangulamientos cada vez
que cruzamos la calle y alguien nos sale al paso para pedirnos un par
de monedas, o la colilla que aún llevamos prendida entre los dedos. Es extraña
esta sensación de despojo, uno nunca sabe por dónde, solitaria, nos alcanzará
una risa, o la sombra de nuestra idiosincrasia.
Quizá un día le incautemos a la memoria esta zozobra de meses y años…
Barataria, 13.XI.2015