miércoles, 18 de noviembre de 2015

EXTRAÑAMIENTOS

Imagen cogida de roalonso.net




EXTRAÑAMIENTOS




Desde el sinfín, la ráfaga de pájaros sobre estas aguas de la claridad.
Detrás del infinito confabula el horizonte.
El libre pensamiento nos ha hecho vomitar hasta los piojos, morder el invierno
de las distancias, hasta exhalar pequeños cementerios.
Gemimos, —y lo sabés— cundo sobre nuestra mirada el reloj defeca su hoguera
y sus ruinas incomparables,
y su vieja fiebre de maldeorína y su ebria puñalada de andenes.
A la ropa desteñida le sumo mis olvidos, los muchos trajines, los extraños
remiendos de las palabras y los mundos del cansancio y hasta las aguas
que aprietan en medio de las sombras.
Uno cuelga del hilo del pellizco todos los peces del índigo, el fuego del sigilo,
y las monedas ciegas sin ninguna ganancia. Todos los amaneceres transcurren
mientras froto las palmas de mis manos y quito el frío a la muerte.
No hay tal pájaro absoluto, sino ese que despierta junto al cierzo del limonero.
Siempre camino desprevenido: tal vez un día tropiece con la eternidad,
o al menos, con una brújula justo en el centro de tu ombligo,
justo allí, donde la voz humana es extrema en boca y ecos y mundo.
(Cerca de vos, los pechos inundados de mi rostro; desciendo hasta la cadera
de las palabras, me encaramo sobre el meridiano de la sombra hasta volver
a ocuparme de la infancia, y colmar la almohada de furias y caminos.)
En el fondo, soy inocente de todo: la culpa la tienen las palabras y los zapatos.
Barataria, 08.XI.2015