jueves, 9 de abril de 2015

SUENA EL LLANTO

Imagen cogida de blogs.20minutos.es




SUENA EL LLANTO




Donde acecha el llanto, el tiempo se detiene: cae hasta sofocar las paredes
del aliento. Mañana, otros recuerdos abrirán las ventanas: el tiempo es así
cuando golpea con estrépito en la puerta,
cuando las sombras se obstinan a su carpintería; (una hoja con furia muerde
los párpados, ¿huyo o me quedo en el pez de la mirada? El paisaje es pétreo
en los sueños, los insectos desvisten los poros, los columpios muerden los clavos 
del calendario hasta arder en las pupilas.)
Suena el llanto en los travesaños del sueño. La sal estremece los huesos.
No hay tiempo para recoger las monedas húmedas de las alcantarillas.
En cada cementerio hay gruesas substancias de cadáveres.
Cada ojo desnuda sus días de espejos. En la llovizna de la melancolía, 
el gris disparado de todas las banderas, los cráteres del miedo como las colillas
de la farsa en la sombra ciega del cuerpo.
—Siempre callamos el amargo de la mordedura. Debajo de los cielos
de la salmuera, la brasa fría de la bruma y los conjuros del cansancio.
En la desnudez del ojo, la memoria sorda del gemido: sordo el sofoco felino
del tejado y la pesada sombra de la humareda.
Como esos perros flacos de la melancolía, la historia de la patria prometida.
Barataria, 02.IV.2015