miércoles, 1 de abril de 2015

RESPIRACIÓN MUTILADA

Imagen cogida de peregrinosysusletras.com




RESPIRACIÓN MUTILADA




A pesar de este mundo, de alas inalámbricas, pervive el hipo nauseabundo
de las orfandades, los mapas amarillos con ansias de cuchillos, el despojo
cercenado y las encías rotas del disparo a quemarropa.
(Alguien reprocha desde su prosapia y abolengo, esta respiración mía
entre el escombro y la Sodoma verdinegra del asco.)
Pero me resisto a poner mi boca a merced de las aceras; me resisto
a los golpes de pecho y a las lavativas de conciencia: me resisto a masticar
todos los nombres que le confieren a la democracia. Me resisto a la gangrena.
Con todo, no seré yo quien monte albarda sobre aparejo, ni le abra la puerta
a la penumbra, ni quite la aldaba a las ventanas.
Sólo me guía, —por difícil que parezca—, el viento indeclinable del sinfín,
no los jardines yertos e inexplicables.
En el nido de los pensamientos, el pájaro del arcoíris y sus salpicaduras
de otredades. Luego de tantas respiraciones mutiladas, el mejor antídoto
es la página en blanco, los días no feriados de las semanas, el punto y aparte
de los huesos, las pequeñas palabras abiertas al planisferio.
Jamás he podido jugar al impar de las esquinas de una marea de piedras.
Miro, —desde mi trance—, los hondos sótanos y sus catálogos diversos…
Barataria, 23.III.2015