lunes, 29 de febrero de 2016

NIEBLAS ROTAS

Imagen cogida de joseantoniocobena.com




NIEBLAS ROTAS




En la rama hundida de la niebla en las sienes, el aliento deshecho de la nostalgia
con sus antiguas aguas de quemada luz.
(A veces muerdo los sostenes de piedra de la locura, las mañanas con debates,
discursos. Por suerte, nunca dicen nada. No algo nuevo a lo que ya sabemos.
Hay quien despotrica con heces en el aliento.
Entiendo que la confabulación se ha profesionalizado hoy en día y en todas partes; 
por cierto, la pizarra de mis ojos no miente, y su tinta a menudo enciende la memoria
 y las páginas de los rotativos de mayor circulación.
Todo al parecer se ha vuelto simple: cada quien lava su conciencia, o lo intenta
aunque sea de soslayo. Hay demiurgos en todo esto, claro.
Hay cigarros, vodka y días y mañanas en donde surgen múltiples descalabros.
También hay muchos eructos ilustrados del instante.
Uno ve que las semanas emergen limpias, pero nunca se revelan los significados 
del pastoreo de las mercancías, del nómada nosotros de la humanidad.
Sobre el hambre, el hampa y los bolsillos vacíos y la tierra prometida.)
—Vos sabés que en lentes oscuros no caben paraguas, no cabe la razón cierta
de los caracoles, ni el simple borbollón de palabras bonitas.
La realidad es una ventana de kerosén, o si se quiere, un viaje con argumentos,
un andén donde no está escrita la agenda de los sueños.
De la artería rota de los participios, el ojo del tránsito mordiendo, por cierto,
la desesperanza, y las esquinas que nos hablan de disfraces…
Barataria, 2016