miércoles, 30 de septiembre de 2015

HOJA DE RUTA CON BLAISE CENDRARS

 BLAISE CENDRARS




HOJA DE RUTA CON BLAISE CENDRARS




"Dios y el Diablo son mis juguetes favoritos. A uno le he ofrecido mi corazón sangrante lleno de sueños de amor, eternos, ilimitados. Al otro mi carne húmeda, los deseos precisos y cálidos. Me aburren los debates y peleas de este pequeño dios y este pequeño diablo, que se cuelgan a mis talones, uno buscando atrapar mi corazón, el otro mi sexo, mientras yo me río de sus volteretas. Yo soy el Poeta".
Blaise Cendrars




Entre “La mano cortada”, y “La urbanización del cielo”…, la destrucción
y su perseverante ceniza: a contraluz, la sangre cambiante de los peces sobre
el paracaídas de las ventanas; en la luna esculpida por el aliento,
las madrugadas excéntricas del estiércol, o el excesivo peltre en los semáforos
sucios de las luciérnagas. Después de llover tanto sobre los glaciares derretidos
del aliento, salta sobre los agujeros de la piel, el ajuate
y las sombras congeladas de las piedras en las islas desnudas de las semanas.
Navegamos hacia los andamios del horizonte, el paisaje es oscuro como
las heces y la orina de la cuaresma del otoño, como la angustia plena, absoluta,
en el barro de las horas. (Después de cruzar el ultramar de los poros,
flexible el centelleo sobre las espuma de los poros, sangras de tajo como la boca
confundida entre alfileres: deliran las constelaciones erráticas del paraíso,
el alba sobre el murmullo de la maleza que ha acumulado antepasados búhos,
goterones de intemperie, rostros acaso asediados por los mosquitos.
A menudo caminamos desahuciados a través de puertas oscuras y cuartos
sin lavabos, y paredes con olor a ijillo y orina y promiscuidad.)
Por la borda oscura del humo el viejo dilema de las alambradas interiores:
Dios o el diablo y sus gotitas de esperma, la locura del paraíso a punto
de hacerse realidad cuando la virginidad de los candados roza el pulso
de la lámpara maravillosa: en el desagüe reina la pasión oscura de las campanas
y los días de obsesas garrapatas y el aposento del pájaro encabritado.
En la ropa de los sueños, Blaise, la noche avanza y murmura todo el tiempo.
Si hay alguna travesía posible, es necesario romper los grifos de la envoltura.
Si pudiésemos ser eternamente ruta en esta historia del desequilibrio…
Barataria, 21.IX.2015