lunes, 28 de septiembre de 2015

PUERTA LÍQUIDA

Imagen cogida de la red



PUERTA LÍQUIDA




Vivimos detrás de esta puerta líquida de desvelos, entre espejos y ventanas
múltiples, entre hastíos y vahos implacables: uno se harta de que alguien
le robe a uno las pupilas o las cercene, (al final quizá sea igual);
hoy buceo en tus implacables muslos hasta el sinfín: cabe mi sed y aliento
y toda esta tierra que sobrevive al mundo.
Sí, sobre este andamio de los poros, la flecha y sus maniobras extendidas
en el caos de la humedad: empuñamos el ojo de la ternura, el jardín abierto
que respira en su ávido cuerpo. La intensidad es éter en esta marea de redes.
—Vos y yo, en los imaginarios del hechizo, sumergidos en el destello
de lo inexplicable, entre amuletos e inmolaciones.
Casi a ciegas en este extraño exorcismo, el clítoris en su doble atalaya: oráculo
en el muelle de mi aliento, arcano en la alquimia del escalofrío.
Aquello fue en una edad irrestañable, sueños de imaginarios sin fronteras.
Hoy tengo hambre de esas fisuras, descender hasta el río de la desnudez,
morder en lo posible toda la altura del jadeo hasta alcanzar el horizonte
del poema. Allí nos quedamos ganado el sudor.
Mientras avanzo no puedo pensar en el silencio: el paladar posee sus propias
credenciales, el ovillo ciego de la saliva, el rojo diente del desatino.
—Vos, siempre anuente con mis jirones de hambre: real, irreal en el sucesivo
relámpago de las aguas. (Vos, enroscada en lo libérrimo, espléndida
en el paraíso. Sólo el lirio sabe de raíces)…
Barataria, 19.IX.2015