lunes, 9 de marzo de 2015

AVE EFÍMERA

Imagen cogida de la red




AVE EFÍMERA




Cruza la lengua del éter, ese viento de la lluvia que desciende hasta los tobillos.
En el adagio de la esbeltez, el ave inexplicable en la hechicería del calendario.
En la rama del árbol nos engaña el vuelo, gira el ala en la garganta,
muerde el tiempo de la trampa,
allí donde cada hueco que deja lo efímero es solo torpe amaño.
Caducamos en los armarios que deambulan en los puertos:
la luz, dura, como los muelles, efímera como las esquinas de la infancia.
A menudo sólo cambio de camino para engañarme en este perenne fluir.
No sé cómo entender lo exiguo de la lejanía. (A ratos impera la sensación 
de no estar en ninguna parte; la grieta de lo transitorio aprieta el aliento.)
No sé si únicamente es la piedra la que pervive.
Hay un grito al filo de la muerte. ¿Acaso se impone siempre la ausencia?
Tal como la hoja o el vilano, los imposibles del espejo suicida…
Barataria, 22.II.2015