sábado, 20 de diciembre de 2014

CEMENTERIOS PLURALES

Imagen cogida de la red




CEMENTERIOS PLURALES




Allí el otoño con sus carnes postreras y las aspas de los ataúdes mordiendo
el césped del cielo falso del aliento.
A ciegas las palabras arremolinadas en los andenes y calles.
(Todo lo putrefacto también tiene su vida interior) y, supongo, su mysterium.
Siempre es plural el país póstumo del paraíso.
En el cementerio de los taburetes, los aserraderos muerden el costado
de tantos jeroglíficos confiados a los tejados, al ajuar del silabeo.
Siempre existe alguien que recrimina las estribaciones del alfabeto: los jirones
de conciencia, aquí, en el  baño impúdico de la violencia.
Solo hay un regazo plural: los cementerios y esta suerte tenebrosa
de monedas, la extorsión que escarba debajo de las axilas y habita plegarias
tan siniestras como cuellos sajados.
Desde luego, desconozco la existencia de ruiseñores en el envase vacío
de los arlequines y de otros viscosos aullidos.
Nos hundimos en esta bestia de la tormenta, más allá del ojo que nace y muere.
Hay zumbidos ebrios desde que amanece y sueños grises en el puñado
de cruces arrojado a la otredad…
Barataria, 22.XI.2014