sábado, 22 de noviembre de 2014

SOMOS AYER

Imagen cogida de la red




SOMOS AYER




En el vestíbulo del presente, somos esbozo, pero también sombra del pasado.
Somos la respiración de ayer en cuyo aliento suena la flecha del conjuro.
Para hoy, el desvivirse en los candiles.
Vive el antifaz como pétalo candente: en cada fuego, el fuego invisible del reloj,
El césped horizontal, ciego del sexo. La piel ofrecida al deseo.
(De pronto, hay despedidas latentes en cada recuerdo, objetos desechados,
cucharas trizadas en el espejo, retrocesos de último minuto, ausencias
como los días que jamás resucitan.)
En un instante somos ayer.
Lo que fue en cada muerte de la lluvia. Los cascos de la salmuera.
Siempre es cortejo la disparidad de lo efímero: en los güishtes dispersos
de la melancolía, los contornos de la sal en el firmamento de los ojos.
En la piedra pómez de la dádiva, nadie puede elevar a acuarela el sesgo
afilado de las fotografías en sepia.
Barataria, 21.XI.2014