sábado, 1 de noviembre de 2014

BAHAREQUE

Imagen cogida de la red




BAHAREQUE




Nos divertimos mucho en nuestro pequeño pueblo
Vamos a edificar una nueva escuela
Vamos a elegir nuevo alcalde y cambiar los días de mercado
Estamos en el centro del mundo ahora estamos cerca del río
       océano que corroe el horizonte
Un poema es muy poca cosa.
Raymond Queneau




Mientras amanece el perro degollado del alba el débil paraíso en el cuarto de los ojos el tiempo que se amplía en los escarabajos a veces piadosos de lo inaplazable a menudo los absurdos me provocan nostalgias lo cómico los arrebatos de la introspección: dejo pasar el hambre de la idealización la mitología de la carroña los rostros modélicos en los rincones de la caja negra de lo ficticio resucito después de cada agotamiento en los resortes de las fotografías subo y bajo la marea de lo no permitido e insoportable muchos confunden el sectarismo con la toma de conciencia no soy diferente a las circunstancias siempre reparto mi trabajo entre la escritura y el divagar a ratos me quedo como maniquí escuchando a Muddy Waters a Stivie Ray Vaughan tarareo The sky is crying o The look at Little sister qué más da cuando veo el disparate de las hojas los ríos crecidos de las brasas y esa fea costumbre de la amenaza no puedo contenerlo titubeo trasnocho junto a ciertas obsesiones alrededor de mí las consecuencias de la soga al cuello los días ennegrecidos del infierno es absoluta la oscuridad en el bahareque de las semanas ¿alumbran las palabras como los focos como una astilla de ocote o papel periódico con kerosene? no es abstracción la insistencia del granito en mi pijama y en la alacena entro y salgo humanizado merced al botiquín de mis libros soy pequeño tan pequeño y aun así me alcanzan los arañazos las sucias toallas de la realidad de pronto cojo una tijera y empiezo a hacer trocitos de papel para luego aprender a leer lo contemporáneo las mariposas de neón de pronto golpeando mis ojos desde la distancia en la revista Forbes no hay penumbras sombras salvo la concentración de otras penumbras y otras tentaciones propias de lo suntuoso busco la luz para disolverla en mis manos y repartirla unitaria infinita inalterable despojada de facciones lo único cierto son mis brazos y mis ojos que vocalizan los discernimientos toda boca o cuerpo es inexistente en el vacío en el bolsillo frenético del maquillaje qué puedo encontrar mojo mi pañuelo por partes el agua en la emoción es abundante así explico la voracidad de estos días mis preocupaciones que desde luego carecen de arcoíris el polvo que recubre mis párpados la otra mejilla vejada también sin ninguna excusa entonces pienso en lo útil que son las baldosas y el grafito para desayunar mis impaciencias mientras abro el resuello de los autoritarismos me hablan las múltiples posibilidades de las pelucas otras cansadas semanas de bocas en la oscuridad veo perfectamente el horror y las celebridades que fabulan con mi respiración hacia la desnudez del papel en blanco esa sensación incompleta de las cirugías los traumas que provoca el absurdo el trabajo perenne del subterfugio al otro lado de la pared cualquier silencio nos da cuenta del tiempo y sus dolencias
Barataria, 27.X.2014