domingo, 9 de noviembre de 2014

APUNTES

Imagen cogida de la red




APUNTES




Una página tras otra página, como raídos periódicos en las aceras. (De cuando
en cuando la inocencia juega con el vacío de los anteojos.)
A veces arde todo lo incomprensible en los zapatos: los recuerdos, diestros,
en el desasosiego, mientras la dentadura del mal acecha con sus guantes.
Hay silencios obligatorios que nunca se oxidan y sombras más invisibles
que la luz de los sueños.
(Ya sé que después de los extravíos del poema uno queda deshabitado.)
No sé si en cada puerta, cambian de estación los tiempos inexactos,
los discursos, las máscaras y las baratijas.
Con excepción de alguna alambrada, tal vez nada tenga excusas.
Debajo de la noche, siempre se pierde el sombrero de los adioses, el paraguas
indeciso del cielo. Advierto, de pronto, que los roedores son más siniestros
que la neblina. Escribo, simplemente, desde mi jaula…
Barataria, 06.XI.2014