martes, 25 de noviembre de 2014

LÍNEA FERROVIARIA

Imagen cogida de la red




LÍNEA FERROVIARIA




Cada vez el viento hace temblar los ojos perdidos en el paisaje del tiempo.
En la aglomeración del hierro dilatado, el oído ávido pegado a los durmientes,
a esos fierros violentos de mi propio jardín.
¿Quién desdice esta ternura de conspiraciones? —El tren, el tren que lo bebe
todo: respira su tos de sobreviviente en la alforja de mi pecho.
A la orilla de la breña, el delgado hilo del trino, el estornudo imbatible
de su tránsito. La loma de los sueños en medio de la niebla.
Ahora camino girando en mis cansancios: entre la alambrada del crepúsculo
y las calles inseguras y las aceras cubiertas de bisutería,
la intemperie y su novela negra,
la conspiración penitente, devota de otros cuerpos posesos de fatalidad.
(Luego de pensar en estas cosas antiguas, sigo en mi oasis solar: junto uno a uno, 
los objetos para reconstruir el candil de aquellos días.)
Por cierto, al trasluz, la estación ferroviaria de mi aliento…
Barataria, 25.XI.2014