martes, 6 de mayo de 2014

NADA ES TODO

Imagen cogida de directoalpaladar.com




NADA ES TODO




En la sed cónica de las sombras, invisible el alba, la nada y sus pies de vacíos.
Acabé en la última luna que dibujó el grafito. Mordí la garlopa y el olor a madera, desmenucé el aserrín en el rastrillo de mis lluvias:
solo quedó la indiferencia negra de la sal y el ocre del lenguaje en el calendario.
—¿Puedes decirme ahora hacia dónde se inclina el dialecto de la memoria
y hacia qué abandono el oleaje de los susurros?
La nada es mi toda comunión con las armónicas: sé que no hay peor
anfiteatro que las axilas, ni castigo más severo que el designio. (De forma tal,
me desvanezco en las corbatas de la ciudad, cruzo las esquinas: dejo a otros
las alabanzas, el vademécum de las apostemas y el chichipince.)
Yo sigo casi invisible, limpiando el aguamanil del alfabeto.
Barataria, 22.IV.2014