miércoles, 25 de febrero de 2015

ABISMOS DILATADOS

Imagen cogida de: flickrhivemind.net





ABISMOS DILATADOS




No hay abstinencia para esta melancolía de manos. En el paraguas disecado
del abismo, la garganta a traspiés del aliento suicida: hurga el azogue
en las bisagras envueltas del sigilo.
Desnudos los coágulos del cuervo colindante con el hambre.
Cada vez se dilata el espejismo en el esqueleto del aire.
En la grieta del abismo, solo los dedos grises de la ceniza hundidos en la rendija
del páramo. Todo es duda en un bostezo de lagrimales.
(Me percato de tantos huesos a mi encuentro, tal el fuego de la historia.
¿Quién sale ileso después de transitar por las calles del sonambulismo? ¿Quién?
¿Quién pervive en el escombro después de morder la tinta del grito?)
—En la asimetría de la sal o los pájaros, nunca faltan los atavismos del tiempo,
ni las aguas intravenosas de las luciérnagas.
De nuevo estamos en el reino de un laberinto apenas intuido.
Hace falta agua para validar los grifos. Hace falta saltar alambradas.
En los armarios difuminados, el horizonte ahogado en el tizne.
Barataria, 09.II.2015