miércoles, 2 de diciembre de 2009

Destemps-poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó

Aquest gemec del rostre sobre l’asfalt, junt a uns altres rostres
Que porten sense acomiadar-se’n, la mateixa ferida…


Autor: Marc Chagall








Destemps
poema d'André Cruchaga traduït al català per Pere Bessó







…todo queda entre paréntesis, como un lugar santo
en levitación o un lugar maligno tras la silenciosa explosión
de humo de un fakir.
PERE GIMFERRER

por qué no simplemente no esperar
a ser ocasión deun vertedero de palabras
SAMUEL BECKETT







Mai la set no deixà de beure arbres en el rerepati del batec.
Els atifells de llauror, els inodors, els utensilis de cuina,
Les portes, les finestres, en llocs inusuals.
Els segells postals que juguen a llocs remots.
Les temples que recullen els cabells tirats del País.
Les peces d’escacs a punt de rompre la gola.
El oncé mes com un llarg sospir en els ecos del vent.
Camine damunt de la descaradura de l’asfalt. Guarde silenci
En la deshora de les teules, quan ja tot és inerme, almenys
En apariència. Quan tots tanquen els ulls, òbric els meus.
Quan tots callen, alce la meua veu.
Sempre em sonen a dubte els passos fugitius.
Les fulles que graten en la terra cenyides a les meues ungles.
Cada tremolor dels porus es refugia en la pluja.
Ara els records de quan era estiu i les escales pujaven
O baixaven els llibres de les palpebres sense parsimònia.
Deixí de ser cimbel darrere rere del foc dels llamps. Darrere del sòl
De la nit, darrere dels ossos de tanta conversació inútil.
No es pot tornar a les camises després d’haver-les esfilagarssat.
No és vàlida la tendresa després de haver-la ensebolit en odres
Vells, davall de dunes d’interminables mocadors.
Qui juga al llindar de les càmares fotogràfiques.
Qui polesca els murs de la boira sense deixar de fer un pas
En el buit, sense trobar-se amb ombres i forrellats.
—La deshora “és allò que de penes ha passat”. Allò que,
En navegar, romp els coixins de mitjanit.
La tinta ja, sense la màgia del mar, les apozemes desfetes a les dents.
El calendari dels somnis desapareix quan enfosqueix
La fam dels ulls, quan en la boira envelleixen els ocells.
Tot és com el desig anat i només resten els fantasmes.
—Ací les venes obertes com un oli.
El cos dels escarabats en les mans. El foc en els tions
De l’escòria, submergit en els peus de la nit del dia següent.
Només després he ensebolit les serps del pit.
En la travessia perguí les claus dels abraços. —I en bescanvi, sense rosada—
Aquest gemec del rostre sobre l’asfalt, junt a uns altres rostres
Que porten sense acomiadar-se’n, la mateixa ferida…
Baratària, 24.XI.2009








Destiempos







…todo queda entre paréntesis, como un lugar santo
en levitación o un lugar maligno tras la silenciosa explosión
de humo de un fakir.
PERE GIMFERRER

por qué no simplemente no esperar
a ser ocasión deun vertedero de palabras
SAMUEL BECKETT







Nunca la sed dejó de beber árboles en el traspatio del pálpito.
Los aperos de labranza, los inodoros, los utensilios de cocina,
Las puertas, las ventanas, en sitios inusuales.
Los sellos postales que juegan a lugares remotos.
Las sienes que recogen los cabellos tirados del País.
Las piezas de ajedrez a punto de romper la garganta.
El onceavo mes como un largo suspiro en los ecos del viento.
Camino sobre la desfachatez del asfalto. Guardo silencio
En la deshora de las tejas, cuando ya todo es inerme, al menos
En apariencia. Cuando todos cierran los ojos, abro los míos.
Cuando todos callan alzo mi voz.
Siempre me suenan a duda los pasos fugitivos.
Las hojas que escarban en la tierra ceñidas a mis uñas.
Cada temblor de los poros se refugia en la lluvia.
Ahora los recuerdos de cuando era verano y las escaleras subían
O bajaban los libros de los párpados sin parsimonia.
Dejé de ser señuelo tras el fuego de los relámpagos. Tras el suelo
De la noche, tras los huesos de tanta conversación inútil.
No se puede volver a las camisas después de haberlas deshilachado.
No es válida la ternura después de haberla sepultado en odres
Viejos, bajo dunas de interminables pañuelos.
Quién juega al dintel de las cámaras fotográficas.
Quién sube los muros de la niebla sin dejar de dar un paso
En el vacío, sin encontrase con sombras y cerraduras.
—La deshora “es aquello que apenas ha pasado”. Aquello que,
Al navegar, rompe las almohadas de medianoche.
La tinta ya, sin la magia del mar, las pócimas deshechas en los dientes.
El calendario de los sueños desaparece cuando anochece
El hambre de los ojos, cuando en la niebla envejecen los pájaros.
Todo es como el deseo ido y sólo quedan los fantasmas.
—Aquí las venas abiertas como un óleo.
El cuerpo de los escarabajos en las manos. El fuego en los tizones
De la escoria, sumergido en los pies de la noche del siguiente día.
Sólo después he sepultado las serpientes del pecho.
En la travesía perdí las llaves de los abrazos. —Y a cambio, sin rocío—
Este gemido del rostro sobre el asfalto, junto a otros rostros
Que llevan sin despedirse, igual herida…
Barataria, 24.XI.2009


2 comentarios:

Perfecto dijo...

Soy uno de esos que llevan igual herida. Acojo este tu poema como agua abundante para explicar estos días que transcurren y estas vigilias sobre los altos ventanales.

Magnifico poema, donde la abundancia de imágenes no hace sino reducir la poliédrica visión del poeta.

Sumamente sugestivo.

Un abrazo.

André Cruchaga dijo...

Gracias, amigo perfecto por tu comentario. Creo que la magia del poema consiste en eso: que la palabra se identifique con los mayores lectores posibles. Pues a fin de cuentas vivimos en un planeta que nos golpea, que nos enreda, que nos ensimisma en su dinámica.

Un abrazo,

André Cruchaga