jueves, 9 de marzo de 2017

SUPERFICIES ILUMINADAS

Imagen cogida de Printerest





SUPERFICIES ILUMINADAS




(me llueven los pañuelos de cerillos y de esos enjuagues que nos da la mañana y de ese sudor que nos devuelve el bautismo a los 33 años y de esos ardores de felino en el tejado siempre el país me rocía con sus llagas de júbilo siniestro con su alargada abyección de mazmorra y paredón de pronto se abaniquea la flama del candil ese silencio denso traslúcido de las tumbas y los esqueletos en medio de un rocío de ocote la brea zarandea el olfato igual que lo hacen los amos de la fatalidad del país los jeroglíficos de la chatarra las calles con su desgarrón de neumáticos los extraños gruñidos del tiempo y su inesperada sal en los ojos —en tu mapa siempre estoy a la deriva como los antiguos galeones de las estrellas en alta mar sobre la piedra ya adusta brotonean las ignominias y el cielo de búho de la desesperación en adelante también quiero lavar la ropa del aliento los orificios que dejan las larvas la falta de ortografía de la miseria el carnaval amaestrado de los fines de semana los gritos del quinqué en la ventana cuando la luz se desentierra lamo los fuegos del sexo en el pantano de mi conciencia igualmente muerdo la pureza de los remordimientos el ombligo que ahoga mi boca los dedos que regresan a la desnudez ya no es un témpano esa almendra de humedad sino el cielo en llamas del pájaro vaporoso el sueño desquiciado en las ojeras entre muertos y tumbas ese jardincito amado donde se desencapucha mi bohemia)…
Barataria, 16.I.2017