lunes, 16 de junio de 2014

VIAJE A FONDO

Imagen cogida de la red



VIAJE A FONDO




El que dude, antes de proseguir, debe llevar a cabo una sencilla experiencia.
Tome un revólver cargado y como jugando aproxímeselo a la sien,
inmediatamente sentirá el anuncio de una nueva primavera y el licuarse de
las piernas del mundo que se niegan a sostenerle.
Juan Larrea




Me sumerjo en los labios de la huida esa que salpica los poros de la dádiva y ahoga como un litoral de espesa neblina las ingles del cansancio las letras incomprensibles del tiempo que indagamos cada día el remedo de los nombres que desintegra las imágenes impasibles del espejo en la ceniza abisal de las entrañas solo el hambre y su íntimo fango el azote impune de las mortajas: allí los crímenes oxidados en los túneles en las fosas comunes del dolor ¿qué río atraviesa a la ciudad sin ningún respiro? rejas como sepulcros de orfandad amargas lenguas de las alambradas centinelas a la paz estas estatuas que perturban la conciencia estériles cisternas disfrazas con homicidas sedientos sórdidas mutilaciones del arco iris en medio de la inmundicia dulcificada de los azadones los días enfurecidos en la garganta las sombras sordas simultáneas mordiendo el entrecejo ahora el polen se ha convertido en carroña germina el equívoco como una batalla apoteósica ¿quién restalla el incienso? me muerden los rincones de los buitres y el aire insólito del terror del inframundo: me muerden las agitaciones los trastornos los estremecimientos los acalambramientos las contorciones los azogamientos los espasmos las epilepsias las pataletas los escalofríos no convidados  no evocados no reunidos no persuasivos ni apodícticos de pronto florecen las estampas de algún caligrama amanece la claridad ciega el territorio del pecho con sus coágulos el mausoleo de los nombres de todos los nombres la epopeya es enorme claro a veces almibarada imposible de repetir en la memoria (me quedo absorto ante la pared entintada de verbos que ni Dios entiende) desciendo a la costura de mis cicatrices —en realidad de muchas— lamo el buen humor de las figuras hieráticas bien amadas banderas en la plaza cívica esa locura cierta de acercar la esperanza esa vigilia memoriosa “de crear el pasado”, tal las palabras de D. Miguel de Unamuno ver el reverso de la página de los sonidos la masa invencible de los imanes quitarle a la sintaxis su forma pervertida elevar la alegría a ventana no hay tiempo para la oblicuidad de las burbujas no hay espacio para la convulsa forma de las diademas no hay cucharas para la estridencia el puzle de la lengua dejó de ser infinito hay que degollar los días de saliva en los expedientes del universo solo los magnetismos frente al espejo se desvanecen las conjeturas los días imposibles de los absolutos riamos agrietemos el pasado y sus oprobios tal vez la lluvia lave toda la violencia la impotencia los ocultos impasibles a las plazas démosles el pan necesario y no la costra de las cataratas es y no es el tiempo sábana acogedora es y no es el zapato bostezo ni transmigración perversa ni tedio es simple indumentaria de monedas cansadas en el ojo y el árbol las teorías como gota presente del tiempo: ¿cuánta polisemia sin embargo tienen los minutos? ¿con cuántos trapos se cobija la historia? ¿con cuántas raíces se sostienen los pájaros? ¿con cuántos paraísos se hace una fortaleza? de seguro vos y yo seguiremos mordiendo las afonías del aire y allanando esa hoguera de la página con la ternura de la tinta desde lo hondo del cauce  esta dura faena de seguir gastando nuestros zapatos la primavera avanza sin los topos del luto…
Barataria, 08.VI.2014