martes, 8 de abril de 2014

ERRATAS

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ERRATAS




A menudo lo subjetivo se coge como una baratija. (Hoy, simplemente
quiero arrojar el desvelo y asirme de la palabra redonda del mundo
en construcción.) Aún no conozco el vocablo más humano,
ni el lenguaje de las empatías: la verdad siempre se impone con los años.
Barataria, 02.IV.2014

lunes, 7 de abril de 2014

VAHO

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VAHO




El último paisaje se había solidificado a manera de escarcha sobre la
retina y aprisionaba aquella vista otras veces en constante ebullición y que
ahora reflejaba en su quietud la luz destilada del amanecer.
José María Hinojosa




Entre tanto vaho está el vapor de los columpios y las palabras derruidas llevando sus propios metales —apesta este sahumerio de agendas dispersas y la canonización de ciertos mamotretos existen buenas y malas noticias y no faltan en la mesa los consejos ambientales para la vida diaria y los veredictos debo ser fuente —me digo— ante tanta avalancha de absolutos  y palabras sacralizadas ciego uno no sabe en dónde están los excrementos y la basura la poesía no deja de ser una pesadilla del tamaño del universo en ella se adentran monstruos y todo se vuelve incomprensible:  se pudren los animales mientras sueño mientras pienso en la próxima lluvia mastico moscas el extravío es mayor y macabro cuando dejo de ser niño el ojo se pierde de tanto mirarnos uno entiende esas verdades debajo del candil  ¿quién comparte tu locura o la detesta? (uno no es monedita de oro) aun así gozo en medio de esta humanidad yerma hipócrita apocalíptica ahora tengo los años de la impotencia sé que el tiempo purificará las lenguas bífidas bifurcadas por la fetidez de las carnicerías ¿duele más el amor o andar sin lentes? ¿duele el amor su vasto y cansado imaginario? debo pensar en los golpes de pecho y su estribillo de telaraña en eso que no ve el ojo humano y es abominable la tanta nostalgia da anemia la misma cara las noticias sórdidas las adhesiones apoteósicas a la inmoralidad: me cuesta devorar las mismas noticias el mismo frenesí helado de las tortillas las consignas que vomitan su vaho en las aceras sin ton ni son pero todo es normal mientras lo jodan a uno como al hijo ajeno sobre tanto vejamen se agregan las axilas del tabanco el atardecer mosqueado de los burdeles el llanto frente al espejo del mundo (vos) en la moribundia de mis sueños casi con furia el cuchillo del crepúsculo y sus huestes de colillas (en vísperas del nuevo orden las sirenas apocalípticas de Ezequiel los males y sus grietas y el fuego como un ala  juntándose con el mar: el firmamento debajo de las aguas los gentíos lamiendo sus propias parábolas) ¿en qué momento el ala se tornó laberinto? ¿en qué estrépito los pedernales sucumbieron allí postrados en ataduras?) quién justifica los espectros el miedo y esta desnudez a la luz del árbol y el granizo del aforismo ¿debo beber el alud de mi propia saliva mientras la luz se fía de la oscuridad? para el vaho y sus presagios consecuentes sugiero restañar los relojes la fosforescencia del ombligo y aquella conciencia que alguien horadó en las aguas de Kafka extiéndeme tus manos y las provisiones del aliento ya no es nuestra la agonía de los cadáveres no podemos seguir posesos de ciertos asedios debemos ser nadie para leer los periódicos debemos sorber el rocío sin tornarnos abominables ante el instrumento de la propia escritura en la brasa las cuatro estaciones del delirio quizá esa danza extraña de sentirnos vivos esa inmensa caricia de los andenes quizá los neumáticos de la aurora un pájaro atizado por las estatuas: el devenir no deja de ser un plato lamido ya por otros pero sigamos vos sos mi santuario a quien debo seducir en el nuevo orden del absurdo de mis zapatos…
Barataria, 30.III.2014

domingo, 6 de abril de 2014

ACECHO

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ACECHO




Todos los días acecha el misterio de la sangre: en la hostia del encaje,
los cojines esperan la calidez del cerrojo de tu grito poseso.
(Ninguna frase está hecha en este vaho de caverna.)
Barataria, 31.III.2014

sábado, 5 de abril de 2014

ISLA

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ISLA




islas obtenidas con ampliaciones de lágrimas
joven costumbre de gozar una aptitud para los juramentos en falso
aprovechando su esterilidad frente a márgenes endebles
Juan Sierra




Desde lo remoto la isla del ojo y la caducidad de primavera en la bruma: solo el otoño Ulyses en la arena acecha cada hoguera del instante los días falsos del calendario la ferocidad del miedo las consignas del ardimiento reprimido el litoral y las aguas que germinan en los párpados (nada hay que temer a los naufragios) llevamos días manchados de amargura la autocompasión aflora en la conciencia en la cresta del agua la espuma y todas aquellas escenas de mierda que terminan por anegar las sienes y los pantalones y la camisa de manta y los gestos que nunca se ven en las fotografías mientras escarbo en los periódicos para descubrir ciertos eufemismos los clasificados y su cementerio de ataúdes en algún lugar los pájaros me cortan el aire hay costuras que se han hecho adrede en el horizonte no hay aquí imanes para halar trenes ni ciudades con ventanas giratorias al sol: nos quedamos aquí físicamente agotados con los resabios propios de la vulnerabilidad (vos) cabizbaja sumida en el absoluto de la porción de tierra yo buscando la puerta de salida de las convulsiones los meandros de las cartas alguna pared que deje de ser sombra no sé si la isla es nuestra funeraria los años que antecedieron a los féretros la tangente de la asfixia sobre las alambradas de la historia de las vaguedades: esta mueca de estar atrapados sin sobremesa sin fuego casi quemándonos en la oscuridad (por cierto ya duelen los brazos y los ojos y los hombros) duele esta destrucción pulsante las magnitudes indefinibles de la balanza la soledad que nos sorprende en las aguas de estas amuralladas orillas —hazme feliz un rato quiero platicar del aire enrarecido del terror que me producen los jinetes de la noche de aquellas criptas violentas que se sembraron en mi pecho de los repiques sordos que suscita mi memoria todo trasciende —sabes— hasta los excesos en la puerta del labio agrietado del futuro la vida es bellamente sórdida cuando sucumbe al olvido ¿cómo sigo explicándome ciego de pecho? ¿cómo le doy crédito a la violencia de la ceniza? ¿dónde deja el pecho de desbordar sus absurdos? ya casi izo la bandera del crepúsculo en el lienzo de los guantes de las horas el curtimiento también está en las palabras el paisaje es esta celebración de las sombras permíteme volver al hilo de las melódicas permíteme sostenerme los costados antes de que la censura haga lo suyo antes de que  la limosna bese mis manos: siempre es la misma historia que envuelve los fósforos de los panes de la doctrina  de qué otra manera puedo desenredar mi lengua dormida  mis zapatos gastados de destinatarios el habla no es una naranja en rebanadas ni un zapote ni un mango verde con sal y alguashte ni una cucharada de rábano iodado ni una buena noticia sino un número infinito de cadáveres ¿Qué más puedo agregar a la página que en mí dejó de ser cosmético y vejiga y luna para la pornografía y otras obscenidades? por cierto hay toneladas de tinta esperando a la escritura lo sé no me lo digas de pronto el silencio necesita de astringente y baños maría y hasta sinopsis de los puchitos de escarcha que deja el sol cuando alumbra en el zigzag de las tejas a veces no conforta el orgasmo unilateral del cuerpo: de la historia sólo me queda su larvario la sábana sucia del paisaje el lento camino de la glucosa en mi sangre  (excepto la muerte todo tiene su propia derrota: ¿en qué orificio se puede entrar sin estridencias al infinito?) una isla es después de todo la página que absorbe las sombras no hay más tiempo sino la retórica de los espejos…
Barataria, 29.III.2014

viernes, 4 de abril de 2014

LLOVIZNA

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LLOVIZNA




Entre la noche y las aldabas me quedé con las palabras.
¿Hay acaso otro ejercicio más rotundo que agotar el desvelo?
Por cierto, —me dijo el forcejeo— convoca al  abecedario y anda:
la verdadera libertad es sólo un juego del tiempo: cada victoria
se gana, a menudo, juntando todos los pedazos…
(Hoy lo he podido ver cuando las arterias están despejadas de arpones
y la mesa no da para maniobras sucias.)
Barataria, 26.III.2014