domingo, 19 de abril de 2009

POEMA D’ANDRÉ CRUCHAGA TRADUIÏT AL CATALÀ PER PERE BESSÓ

Collage-ocells [André Cruchaga]




_________Ocells__________




Lents ocells alcen les palpebres
damunt de l’horitzó estés als meus ulls.
La llengua dels arbres llepa el cerç:
El cel descendeix com un braç embolicat
En llençols de subtils cabelleres.
El temps es tornà rostre d’arc del cel,
Tremolor de nines, cor commogut
Als sentits. Ça i lla, els ocells,
Sospiren al riu de les meues venes; cremen
Al torrent, en el pergamí de mel
Del teus porus, al cel dels vaixells
Quan somriuen al ritme de l’ona.
—Mai no deixaré de pensar en el teu navili;
Mai no hi haurà cap altra empenta al meus arrels:
Somni mossegat pel tropell de ciclons,
Revisc en la tempesta dels teus ocells.
—Sempre aniré al relleu del teu cos:
Ací a les randes de les begònies,
I els renous de les buguenvíl·lees, el sol,
La mirra de l’alé com un mar de cerç.
L’estiu desfulla el riu dels llavis;
Torna en sequera la remor de les campanes:
L’un i l’altre al niu, les mans sempre
Sobre la joia de saber-nos vius…
—Al cavall del sospir, els tropells,
Les vestimentes desplomades a terra:
Rostres a l’hora del somriure, ànimes
Olent la guspira del migdia…
Al damunt de la llinda del crepuscle, els rostres
—el teu, el meu— sostenint l’alada
Ciutat de l’ànima.
Mossegant la xarxa de la joia.
Sorprén que de l’ala es facen llargs
Cabells —muntanyes d’ales, nues
Tentacions del batec, madures aigües
Alçant-se de les cuixes fins als
Retalons per a retornar en acabant a les tempes
I alliberar-se en els grans de les paraules.
Intactes, a la fi, s’alça el vol:
El record sempre torna i desperta
Els parèntesis del minut, i ens emporta
A un pont de silencis inabastables.
A la finestra, els dits del besllum,
Els ulls somorgollats en cada instantània,
L’ombra insomne, desperta del vent,
La cendra acostumada d’allò viscut…
Baratària, 01.II.2009
Traducción al catalán Pere Bessó
______________
Querido André:
No sé si te lo había enviado ya, pues lo tenía unos día en el caldero. ¿Alguna vez te dijo alguien que tienes la musicalidad que sólo se aprende en los estertores del Romanticismo Baudelaireano, en los visillos, arpas, ocarinas, tules, jazmines, benjuís, cítaras y organillos del Simbolismo Mayor y menor de las Francias y que se alarga hasta la sensualidad y armonía del Modernismo de los dodecasílabos y tetradecasílabos, alejadrinos franceses o catalanes y alejandrinos castellanos?

Y lo mejor de todo es que en tus versos no hay renuncias ni molestias. No hay evidencia ni superficialidad que estorbe al sentido. Más: la música, la interior, como bien sabes, forma parte del sentido, es fluente del sentido, es sentido. Como con los grandes, me reconozco en tus almizcles de poeta que no se lo sabe por diablo, sino por puta vieja.

martes, 14 de abril de 2009

Aquí en las calles-André Cruchaga

Fotografía: Miren Eukene Lizeaga, Euskadi





______Aquí en las calles______





…ser cautivo de todo lo que adoro es mi suerte;
a su menor quebranto suspensa está mi vida…
SULLY PRUDHOME



Busco entre los empedrados, la paz de las calles:
Esa paz sin sopor, ni tardes ardientes, ni hojas
Rasgando los oídos, sino ese silencio donde el agua,
Grácil, hiera las pupilas con su luz transparente.
A menudo el aire despierta los pájaros en las verjas.
—A menudo, también, los azulejos del horizonte
En las paredes, el latido del recelo alborotado en los relojes.
Hay siempre recuerdos de trenes con pañuelos
En estaciones de encaladas sombrillas, en costuras
Vencidas, en ventanas más poderosas que las ventanas.
Hay calendarios que presidieron a la noche de los muelles
Y ahí perdieron la redondez del sosiego:
Ahí sin toga arrasados por la sal o la nitroglicerina
Del miedo. Hay vacíos sin barbecho donde pasta el tiempo
Su cuello de semáforo mugriento, el entrecejo empañado
De las pestañas, el desvarío destejido de la carne.
En la piel de las luciérnagas, el parpadeo de colillas
Funerarias, y la nicotina del asfalto, los desechos
De las tapicerías, alguna risa quebrada en la transparencia.
Hay calles y balcones con una estampida de moho:
Huellas húmedas que permanecen al acecho de las pupilas.
—Al borde la de la risa, la risa en coágulos de polvo:
Los rostros cerrados por el miedo y el estigma;
El laberinto rutilante sobre baldosas y aceras jugando al azar.
Uno a uno los transeúntes abandonan su propio misterio,
Para convertirse en crujido, escalera sin peldaños…
La paz se rompe en algún atajo o a menudo la carcome
El ajetreo del día o el absurdo que siempre está ahí
Como una piedra de esculpido egoísmo…
Entre mis manos las hormigas absorben el cielo, los puertos,
Los barcos de mi esperanza, la cosecha tutelar de los bolsillos,
El tabaco que se vuelve grito de nubes en mis ojos.
Hay que buscar las piscuchas robadas de la infancia,
Donde la esencia s más humana que el propio desvelo.
La paz sin negarse está ahí sin distancias en los poros:
La paz sin anochecer como gaviotas sobre la espuma
Tutelar de las aguas, sobre los trenes abiertos a la lejanía.
Días con pantuflas de granito silbando en la garganta,
—un pasmo sinuoso de almohadas en el aliento,
Recorre la saliva oscura de los dientes, la fiebre de los meses,
Y ese querer tocar la esperanza sin equívocos…
Días y días caminando sobre buganvillas descarnadas,
Sentado a la espera de un trozo de ternura.
Días y días las moscas derritiendo su miseria en mi joroba.
Aquí en esta dura tierra de sudarios permanentes,
Los grises son parte de mi propia transparencia:
—Así está escrito en la piel endurecida del desvelo,
Así prosigue el ritmo esta materia de cifrada ceniza…
Barataria, 05.IV.2009


lunes, 6 de abril de 2009

Intemperie-André Cruchaga

Heziavalla, foto de Miren Eukene Lizeaga, País vasco.




________Intempèrie________





…sólo la desnudez de las palomas resuena
En el oído que se confiesa hastiado de los golpes.
ROQUE DALTON




La intempèrie clava els seus ullals a les temples.
A les palpebres es reflecteix un món malèvol d’agulles de cap.
Tot i això els ocells dormisquegen a les fulles dels arbres,
Sense més aixpluc que el cerç i el tapaboques dels núvols.
El llaç del vent galopa en el silenci; els ossos
Tremolen en la soledat i es trenquen en la fullaraca
De la nit. L’horitzó es veu com les llàgrimes
Del cataclisme, —arrels en el deliri de fugir sempre:
Sempre l’alegria ens fou donada en rosegons,
Colomes sense auguri, dies sense el miracle de campanes,
Cristalls que de penes arriben a l’aparença de les idees,
Sorolls com una lluna d’huracans, hores sense dies…

La intempèrie cada dia va fent-se un dolor per a
La que no hi ha analgèsics: la llum ací obri la misèria.

Els hiverns fan camins en la veu —mesos
On s’acumulen els parracs, mesos on les llàgrimes
Picotegen els mocadors o la fulla de periòdic estesa
A les mans. El vent delira sense vestimentes:
Qui arrossega l’ànima per les voravies, qui
En la veu fonda de les pedres, en l’ànsia letal
De les artèries…No hi ha aurora amb paisatges certs
En un món on se’amuntega la tristesa, no hi ha profecia
Que valga davant del suor fred de les estrelles.
La terra és cada vegada un penya-segat de feréstec congost:
No hi ha cap recepta per a desafiar les lleis filosofals,
Ara que la nit es tornà un mar d’especulacions.

El somni, ara, és un règim d’excepció: creix
L’horror en les venes, la tempesta entela la memòria.

En aquesta intempèrie no hi ha atenuants per a tornar-los
Fetitxes, només dubtes com la mitjanit del cel.
Caminem sense velers damunt de l’aridesa del xiulit
I en aquest riu de segons, res potser no esperem,
Ningú no ens espera a banda d’una gàbia o la mateixa llengua
Pàl·lida del dolor o el punyal que trenca els rellotges…
No hi ha boca sense cansament, ni pena que no fatigue:
Entre tots els armaris de l’horitzó i el mar,
Entre l’oblit i l’absència de les paraules, enmig de tot,
Només la nuesa de les colomes ressona a l’oïda.
Barataria, 03.IV.2009.
Traducción: Pere Bessó i González





_______Intemperie________




…sólo la desnudez de las palomas resuena
En el oído que se confiesa hastiado de los golpes.
ROQUE DALTON




La intemperie clava sus colmillos en las sienes.
En las pupilas se refleja un mundo avieso de alfileres.
Aún así los pájaros dormitan en las hojas de los árboles,
Sin más abrigo que el cierzo y la bufanda de las nubes.
El lazo del viento galopa en el silencio; los huesos
Tiemblan en la soledad rompiéndose en la hojarasca
De la noche. El horizonte se ve como las lágrimas
Del cataclismo, —raíces en el delirio de huir siempre:
Siempre la alegría nos ha sido dada en mendrugos,
Palomas sin augurio, días sin el milagro de campanas,
Cristales que apenas llegan a la apariencia de las ideas,
Ruidos como una luna de huracanes, horas sin días…

La intemperie cada día se va haciendo un dolor para
La que no hay analgésicos: la luz ahí abre la miseria.

Los inviernos hacen caminos en la voz —meses
Donde se acumulan los harapos, meses donde las lágrimas
Picotean los pañuelos o la hoja de periódico tendida
En las manos. El viento delira sin vestimentas:
Cada quien arrastra el alma sobre las aceras, cada quien
En la voz honda de las piedras, en el ansia letal
De las arterias…No hay aurora con paisajes ciertos
En un mundo donde se agolpa la tristeza, no hay profecía
Que valga frente al sudor frío de las estrellas.
La tierra es cada vez un acantilado de feroz garganta:
No hay recetas para desafiar las leyes filosofales,
Ahora que la noche se volvió un mar de especulaciones.

El sueño, ahora, es un régimen de excepción: crece
El horror en las venas, la tempestad empaña la memoria.

En esta intemperie no hay atenuantes para convertirlos
En fetiches, sólo dudas como la medianoche del cielo.
Caminamos sin veleros sobre la aridez del silbo
Y en este río de segundos, nada seguramente esperamos,
Nadie nos espera aparte de una jaula o la misma lengua
Pálida del dolor o el puñal que rompe los relojes…
No hay boca sin cansancio, ni pena que no fatigue:
Entre todos los armarios del horizonte y el mar,
Entre el olvido y la ausencia de las palabras, entre todo,
sólo la desnudez de las palomas resuena en el oído.
Barataria, 03.IV.2009.

sábado, 4 de abril de 2009

Venimos de la palabra más diáfana-André Cruchaga

Huellas en la intemperie, Ruinas El tazumal, El Salvador, AC





____Venim de la paraula més diàfana____





A Yose Álvarez-Mesa,
destí de campanes…



Venim de la paraula més diàfana i, tanmateix,
Hui ens llostreja un sol de babels retorçant
La seua mateixa dentadura. Venim d’un horitzó
De batecs creuant l’espessor dels ocells sense la destral
Dels sords per a trobar no la prehistòria, sinó
Finestres de subtil falda, —humanes campanes del dia,
Sense la boirina que aguaite amb resquills les portes
Del planeta. Ens vestim d’aigua per a llavar l’escòria;
Caminem entre expressions de granit: per les voravies
Hi ha realitats sense sucre i boques sense llegums.
Ací en aquesta nebulosa de paraules amb teranyines,
La foscor ambulant, no troba el seu desguàs.
I és que els gorgs vehements, com sovint passa
Als grans Conclaves, són de penes una al·legoria
De la flaquesa, —aqueixa on l’absurd es torna abúlica
Proesa. No sé si cap volta els espills foren sòrdids
O la embriaguesa descalçà la memòria. Allò ben cert
És que hui l’alegria és un esmorçar de formigues
On la sordidesa juga amb les seues mateixes viscositats.
En quina paret caben, ara, tants epítets?
En quina ombra els espills tenen ales? En quin dubte
L’hora no desgarra la seua entranya i reverdeix l’aurora?
Tots caminem en aquest mut carrer d’àrida espina:
Tots, potser, destilant l’enruna que el subconscient
De penes aguaita, sense que al pas no hi haja cap altre designi
Que estronque la consciència de la seua forma tallada…
Venim d’una edat de trasbalsos volent
Travessar el gual de tots els imaginaris possibles;
Però ací, en aqueix tràngol no hi ha cap atri que servesca de comporta
Per a caminar com un planter de balcons fosforescents.
Les portes a la fantasia escapen a l’arrel dels anhels:
—El món cada volta retruny amb capells obscens
I canícules més premudes que la mateixa sang.
Cada llit clou una eternitat de cendra, cada mercaduria
Es torna un sec paradís; cada calendari, ciutat sense dents.
Cap dia no té comensals il·lesos, ni sabates, ni rostre:
—l’estranya puixança de la fam balla als ulls dels captaires,
S’acomoda ací mostrant les seues dents de felí.
Només davall de les voravies troben harmonia els ossos.
Només en la sordesa és possible sentir la respiració dels suburbis.
Només ací en aquest abandó de mitjanit, el suspens,
Ens fa veure un mar de lluernes o elles es tornen fòsfors
Per a fer possible la intimitat amb els rats-penats.
Ací, nosaltres, allarguem els punts suspensius
De les formigues o potser la inocència que s’embriagà
De pancartes fins a convertir cada despertar en una mena
De purgant amb vinagre…
Barataria, 02.IV.2009
Traducción: Pere Bessó i González






____Venimos de la palabra más diáfana___




A Yose Álvarez-Mesa,
Destino de campanas…




Venimos de la palabra más diáfana y, sin embargo,
Hoy nos amanece un sol de babeles retorciendo
Su propia dentadura. Venimos de un horizonte
De pulsaciones cruzando la espesura de los pájaros sin el hacha
De los sordos para encontrar no la prehistoria, sino
Ventanas de sutil regazo, —humanas campanas del día,
Sin la neblina que aceche con esquirlas las puertas
Del planeta. Nos vestimos de agua para lavar la escoria;
Caminamos entre expresiones de granito: sobre las aceras
Hay realidades sin azúcar y bocas sin legumbres.
Aquí en esta nebulosa de palabras con telarañas,
La oscuridad ambulante, no encuentra su desagüe.
Y es que los remansos vehementes, como suele pasar
En los grandes Cónclaves, son apenas una alegoría
De la flaqueza, —esa donde el absurdo se convierte en abúlica
Proeza. No sé si alguna vez los espejos fueron sórdidos
O la embriaguez volvió descalza la memoria. Lo cierto
Es que hoy, la alegría es un almuerzo de hormigas
Donde la sordidez juega con sus propias viscosidades.
¿En qué pared caben, ahora, tantos epítetos?
¿En qué sombra los espejos tienen alas? ¿En que duda
La hora no desgarra su entraña y hace verde la aurora?
Todos caminamos en esta muda calle de árida espina:
Todos, quizá, destilando el escombro que el subconsciente
Apenas avizora, sin que al paso haya otro designio
Que restañe la conciencia de su sajada forma…
Venimos de una edad de desconciertos queriendo
Atravesar el vado de todos los imaginarios posibles;
Pero ahí, en ese trance no hay atrios que sirvan de compuerta
Para caminar como un almácigo de balcones fosforescentes.
Las puertas a la fantasía escapan a la raíz de los anhelos:
—El mundo cada vez retumba con sombreros obscenos
Y canículas más apretadas que la propia sangre.
Cada lecho encierra una eternidad de ceniza, cada mercancía
Se vuelve un seco paraíso; cada calendario, ciudad sin dientes.
Ningún día tiene comensales ilesos, ni zapatos, ni rostro:
—el extraño brío del hambre baila en los ojos de los mendigos,
Se acomoda ahí mostrando sus dientes de felino.
Sólo debajo de las aceras encuentran armonía los huesos.
Sólo en la sordera es posible oir la respiración de los suburbios.
Sólo aquí en este abandono de medianoche, el suspenso,
Nos hace ver un mar de luciérnagas o ellas se vuelven fósforos
Para hacer posible la intimidad con los murciélagos.
Aquí, nosotros, alargamos los puntos suspensivos
De las hormigas o tal vez la inocencia que se embriagó
De pancartas hasta convertir cada despertar, en una especie
De purgante con vinagre…
Barataria, 02.IV.2009
___________________
La traducción de este poema: "Venimos de la palabra más diáfana", ha sido realizada por el connotado poeta y traductor Valenciano [España] Pere Bessó i González.

miércoles, 1 de abril de 2009

Sueño circular-André Cruchaga

Paisaje, AC






__________Sueño circular________




A Rosario Alonso,
realidad entera de la poesía.



La bala en el trípode apuntando a los alelíes.
Francotiradores de aviesa mirada muerden
El horizonte —rasgan las pupilas de los relojes,
Abren los cuerpos sin hablar, al crepúsculo.
—Existe el Evangelio pero no sirve para las batallas:
Ni en los cónclaves nutre las conciencias,
Aprendices de un diálogo con más falos que días
Sin pecado, con más escorpiones que larvas
Para alimentar en los días de vacas flacas.
He vivido habitando la tumba de las moscas, entre
Seducciones y ciertos aforismos que en nada han cambiado
Las pústulas de las alcantarillas o la infamia en la sangre.
Después de todo no sé si se pueda restaurar la vida
Con escapularios de sotanas raídas, restaurar la sangre
Desafiando a los ordenadores o al mismo verdugo
Que se tornó animal —animal de muerte. Lobo de almas.
Nada hay frente a estos ojos: salvo en frío y el sonido
Vago de la noche susurrando sin palabras al oído.
Nada hay en las aldabas, en las viseras, en las uñas:
Salvo calles absurdas sin espejos, niebla y sed y miedo
Y otra vez calles sin lunas plenas en las pupilas.
No hay manera de saberse vivo, sino en la proximidad
De la muerte —cuando la tiza de la memoria escribe ansias,
Y el minuto llaga en la asfixia hasta cegar el portento.
No hay manera de estar aquí sin socavar el aliento:
—Las aguas rompen los pétalos en ráfagas; la memoria
—Sorbo de quinina—, en fuerza funeraria del tercer mundo.
La herida en el costado me empuja hacia un nudo
De sobresaltos, hacia una cárcel donde no hay arco iris.
Después de todo, estos son los sueños que besan
El invierno de mi letargo, —la espuma crucial de mis ahogos,
El zumbido ciego, no inmune, del alba…
La oscuridad se ha vuelto un eterno papiro en mis poros.
Eterno y cierto —Sumo y obseso aprendizaje, tinta
Sobre piedra, posesa desnudez del cuerpo que a ratos
Se encrespa en las manos como un gato entre cardos.
El horizonte se ha vuelto una frontera con paredes:
La ficción, ahora, puede convertirse en paraguas;
La cruz en desclavado aliento, en ventana de cierzo,
En un solo aliento donde la saliva deje de ser martillo;
En un solo murmullo donde el trino sea la aldaba que abra
Como en el mar de antaño, las aguas claras del destino.
El sueño es como el pan cuando se reparte sin amenazas.
La cama es sueño cuando las almohadas aletean
En esa fragua insospechada de las crepitaciones.
La vida es vida, simplemente, cuando una hogaza de paz,
Disuelve, sin sangrar, cualquier escombro…
Barataria, 29.III.2009